Ultimátum de Vox: o hay pacto para Madrid este viernes o “Carmena será alcaldesa”

Manuela Carmena y José Luis Martínez-Almeida

Vox no está dispuesta a entrar en un acuerdo de última hora PP-Ciudadanos para el ayuntamiento de Madrid apenas diez minutos antes de la constitución de los consistorios, este sábado. O hay un consenso cerrado y pactado este viernes, firmado a tres, con un programa de gobierno en el que el partido de Santiago Abascal haya hecho sus aportaciones, o Manuela Carmena será la alcaldesa, en calidad de candidata más votada en las elecciones del 26-M y ante la ausencia de otro aspirante alternativo que tenga el apoyo de la mayoría absoluta de los concejales.

“Si hay algo que no nos perdonarán nuestros votantes es que se nos ningunee o ignore. Nuestro electorado acepta que Carmena sea alcaldesa si la otra condición son lentejas”, señalan fuentes de Vox conocedoras de la marcha de las negociaciones. Explican que la situación “está completamente bloqueada. Hay un choque de trenes en la alcaldía que nos impide avanzar” motivado por el deseo de Ciudadanos de llevar a Begoña Villacís al Palacio de Correos, sede del ayuntamiento de la capital de España, así como por la negativa del PP a aceptar a otra persona que no sea José Luis Martínez-Almeida.

Vox no cuestiona la alcaldía rotatoria, sólo quiere negociar un acuerdo programático

La última fórmula de una alcaldía rotatoria, -que el PSOE sí ha aceptado, por ejemplo en Albacete o Ciudad Real-, es asumida por Vox, entre otras cosas “porque no nos metemos en eso. Es una guerra en la que no entramos. No tenemos legitimidad para apostar por uno o por otro”. Conscientes de la mermada fuerza de sus cuatro concejales frente a los 15 del PP y los 11 de Ciudadanos, sí desean, sin embargo, incorporar algunas de sus propuestas programáticas acorde al porcentaje de voto que representan. Los negociadores de Vox han hecho un estudio con los puntos coincidentes del programa de las tres formaciones del bloque de centro-derecha, los que no presentan grandes discrepancias. Otra cosa son aquellas medidas que puedan ser específicas y marquen su perfil propio en el pacto.

Un pacto “firmado por los tres”

Y para eso, hay que sentarse a negociar, alcanzar un acuerdo en torno a un programa y “firmarlo los tres”, sin dar opción a Ciudadanos a que diga aquello del “papel mojado” que tan mal sentó a los de Santiago Abascal tras el pacto andaluz. Pero tanto populares como naranjas, según Vox, “sólo hablan de sillas”. De hecho, en Génova admiten que cualquier acuerdo “debe tener como primer punto la aceptación explícita de hacer alcalde a Martínez-Almeida y, a partir de ahí, hablamos de programas”.

Vox está celebra reuniones estos días con el PP, la última, ayer mismo por la tarde, para alcanzar un acuerdo en Madrid, mientras que con Ciudadanos mantienen líneas de interlocución más discretas. Ni siquiera ha trascendido algún encuentro como los de Ignacio Aguado y Rocío Monasterio para negociar la Comunidad, aunque sin luz ni taquígrafos y del que han dado versiones discrepantes. En un caso y en otro el mensaje que han recibido los de Vox es “o Almeida o Carmena” y “Villacís o Carmena”.

El partido de Abascal ha traslado a sus interlocutores que quiere alcanzar un acuerdo este mismo viernes, de modo que pueda dar instrucciones a todos sus equipos locales, puesto que ellos no tienen grupos de trabajo territorializados. Eso limita su capacidad de maniobra en el sentido de que “dos minutos antes de comenzar los plenos no podemos comunicarnos de forma ordenada con esos equipos para darles instrucciones ni negociar el contenido de los programas de Gobierno”.

Preparada la moción de censura

En definitiva, si se llega a este sábado sin un pacto “no nos van a poder presentar un acuerdo con tiempo para meter nuestras medidas y nosotros, a diferencia del PP, no necesitamos estar en el poder para recuperar electorado”. Y si Carmena es alcaldesa “eso nos lo perdonarán más” que haber cedido a una componenda de última hora. A fin de cuentas, la situación no es irreversible y siempre se le podría presentar una moción de censura a la candidata de Más Madrid, para la que no se necesita que haya pasado más de un año desde las elecciones. De hecho, Vox ya maneja un estudio sobre la presentación de mociones de censura en el ámbito de las corporaciones locales, que encargó Santiago Abascal ante la eventualidad de que no hubiera un acuerdo en algunos municipios donde el centro-derecha suma mayoría.