Las secretarias que vieron la riña de jueces en el Supremo: “Borrego empujó al presidente”

El promotor de la Acción Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) Ricardo Conde ha citado a declarar el próximo miércoles a las 13:00 horas al magistrado de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo Javier Borrego para tomarle declaración después de haberle abierto expediente disciplinario por la desatención en el despacho de sus asuntos y por la falta de respeto a un superior jerárquico. El promotor da la opción a Borrego de acudir a la citación con asistencia letrada.

El ex magistrado del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) está siendo investigado por el órgano de gobierno de los jueces después de haber acumulado un retraso a la hora de resolver las ponencias que le habían correspondido a su llegada a la Sala Tercera y, también, por haber “amenazado” al presidente de su Sala Luis María Díez-Picazo.

Díez-Picazo comunicó por escrito al presidente del CGPJ que la actitud de Borrego “no debía quedar sin la debida respuesta”

Según consta en las actuaciones disciplinarias abiertas por el CGPJ, conocidas por El Independiente, Díez Picazo remitió una carta el pasado 3 de abril al órgano que preside Carlos Lesmes denunciando que el comportamiento de Borrego con él fue “inadmisible, tanto en el plano personal como puramente profesional” y que creía que “no debía quedar sin la debida respuesta” por parte del órgano de gobierno de los jueces.

Tal y como desveló este periódico, Luis Díez-Picazo, ante la queja de los compañeros de Sección de Javier Borrego por el retraso acumulado en sus ponencias, y después de que se le hubiera asignado sin éxito un letrado del Supremo para ayudarlo a sacar adelante sus resoluciones, le comunicó en su despacho el pasado mes de abril que pondría “oficialmente” en conocimiento del órgano de gobierno de los jueces su situación “por escrito”, Fue entonces cuando el magistrado presuntamente “amenazó” al presidente de lo Contencioso y lo “empujó”.

“Lo cogió por los hombros”

En su misiva al CGPJ, el presidente de la Sala Tercera del Alto Tribunal explicó que cuando se produjo el incidente con el magistrado de la Sección Quinta, que “lo cogió por los hombros” y lo “empujó”, sus dos secretarias pudieron oír el “exabrupto” que pronunció Javier Borrego al abandonar el despacho de Luis Díez-Picazo.

De hecho, según consta en el expediente disciplinario, ambas secretarias informaron al Promotor de la Acción Disciplinaria del CGPJ de lo sucedido. La secretaria Clara B. F-P. explicó lo siguiente a Ricardo Conde sobre aquella reunión: “Transcurridos aproximadamente unos diez minutos el tono de la conversación se elevó, pudiendo oír claramente como el presidente le preguntaba al magistrado Borrego si le estaba amenazando. Inmediatamente después oí los pasos dirigirse a la puerta, ésta fue abierta por el presidente interpelando al magistrado señor Borrego a abandonar su despacho. Observé como el magistrado empujaba a don Luis para cerrar la puerta. Una vez más el presidente de la Sala abrió la puerta expresando a don Javier Borrego que no admite en su despacho ni amenazas ni empujones. Ante esta situación llamé alarmada a mi compañera Rosario B.A., que se encontraba atendiendo una llamada telefónica para que interviniera de alguna forma en ayuda del presidente de la Sala. Tras lo ocurrido comenté con mi compañera y las ordenanzas que debíamos estar alertas por temor a que se volviera a producir una situación semejante por parte del magistrado Javier Borrego Borrego”.

Por su parte, la secretaria Rosario B.A. explicó que “a última hora de la mañana del día 2 de abril del presente año, el excelentísimo señor Luis María Díez-Picazo me pidió que llamara al excelentísimo señor Javier Borrego Borrego a su despacho como así hice. El señor Borrego acudió al despacho del presidente de la Sala, momento en el que recibí una llamada telefónica que atendí. Pasados unos minutos comencé a oír cerca de la puerta del despacho voces en tono elevado que no llegué a distinguir por encontrarme hablando por teléfono, pero que claramente indicaban que se estaba produciendo una discusión, asimismo vi como la puerta de dicho despacho se abría y cerraba varias veces y mi compañera la señora Clara B. F-P., también secretaria del presidente, me llamaba repitiendo en varias ocasiones mi nombre en voz alta y tono angustiado”.

Borrego se defiende

“En ese momento pregunté a mi compañera qué había presenciado comentándome que el excelentísimo señor Javier Borrego empujaba al presidente impidiéndole abrir la puerta a la vez que escuchaba las palabras del mismo diciendo que en su despacho le empujara y amenazara”, añadió la secretaria de Díez-Picazo.

En absoluto lo cogí por los hombros ni lo empujé. Por Dios, no es en absoluto este mi estilo de conducta”, explica el juez investigado

Sin embargo, la versión dada por el magistrado investigado es radicalmente distinta a de estos tres testimonios. En un escrito remitido a Ricardo Conde, el miembro de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Supremo sostiene que cuando acudió al despacho de Luis Díez-Picazo “quedé sorprendido de su forma muy dura de expresarse, y aunque quise explicar lo que de verdad ocurría (Borrego atribuye los retrasos en sus ponencias a un problema de adaptación a su llegada al tribunal), no me dejó e insistió en que iba a dar traslado por escrito al presidente Carlos Lesmes. (…) En absoluto lo cogí por los hombros ni lo empujé. Por Dios, no es en absoluto este mi estilo de conducta”.

El asunto no es menor ya que se ha convertido en la comidilla del tribunal. En dos ocasiones la Sala de Gobierno del Supremo ha tenido que intervenir en el mismo: la primera, para interrumpir la designación de ponencias de Borrego y, la segunda, para comunicarle al CGPJ que aprecia “materia disciplinaria” tras estos hechos.

El promotor de la Acción Disciplinaria escuchará este miércoles de primera mano la versión del citado juez y, posteriormente, deberá decidir si archiva el expediente o, por el contrario, lo eleva a la Comisión Disciplinaria. El magistrado Javier Borrego podría haber cometido una falta disciplinaria leve, grave o muy grave de las reguladas en la Ley Orgánica del Poder Judicial.