Airbnb se convierte en un gigante de los hoteles y ya ofrece 500.000 habitaciones

La plataforma de alquiler vacacional Airbnb

Primero en Upday

 

Fue en San Francisco, en 2008, cuando dos estudiantes de diseño, Brian Chesky y Joe Gebbia, no tenían dinero suficiente pagar el alquiler de su piso según se iba acercando fin de mes y decidieron buscar una solución. Se les ocurrió entonces comprar unos colchones hinchables y crear un sitio web para poder subarrendar una habitación aprovechando que había una feria esos días en la ciudad y los hoteles tenían colgado el cartel de ‘lleno total’. Así nació Airbnb, el acrónimo de Air Bed And Breakfast.

Una década larga más tarde, esa web casi casera –mejorada poco después por el tercer cofundador, Nathan Blecharczyk, y muy mejorada ahora con los años- se ha convertido en una plataforma global que ha revolucionado el turismo en medio mundo. Esos dos colchones hinchables con que arrancó la historia ahora son más de 6 millones de alojamientos repartidos en 190 países.

Airbnb ha cambiado el sector de los viajes provocando una revolución en el turismo en alojamientos alternativos, al poner en contacto a los dueños de pisos (particulares o profesionales) con turistas de todo el mundo y conseguir que unos y otros sellen alquileres turísticos de un lado a otro del planeta con unos pocos clics.

Tras convertirse en líder global en alquiler online de pisos turísticos (lo que le ha valido múltiples conflictos legales en muchos de sus destinos, quejas sociales por los efectos de la hotelización de viviendas, y choques con las administraciones por las legislaciones contra su negocio), ahora Airbnb quiere crecer sumando también hoteles a su oferta.

Fue hace poco más de un año cuando Airbnb confirmó su cambio de estrategia y decidió facilitar que los hoteles pudieran anunciarse con más facilidad en su web. Desde entonces, Airbnb no ha dejado de disparar la oferta de anuncios de hoteles en su plataforma.

“Las necesidades de los anfitriones y de los viajeros han cambiado y Airbnb quiere asegurarse de ser un lugar para todos ellos. A los huéspedes les damos más opciones de alojamiento y a los anfitriones les ofrecemos nuevos públicos”, explican fuentes del grupo. Y es que la visión de la compañía es que la presencia de hoteles en su oferta le sirve para ampliar el negocio también para los pisos turísticos: “Casi 9 de cada 10 personas que primero eligen un alojamiento hotelero a través de Airbnb en su segunda reserva eligen un alojamiento compartido (…) Los hoteles son una primera incursión en la plataforma para personas que nunca han usado Airbnb”.

En el top ten de ‘hoteleras’ mundiales

La compañía sigue a rajatabla una política de no facilitar datos absolutos sobre el tamaño de la oferta en su web, ni de pisos turísticos ni de otros tipos de alojamiento. Fuentes de Airbnb, no obstante, sí confirman a El Independiente que el año pasado la compañía disparó un 152% el número de habitaciones disponibles que tienen la categoría de hoteles o de bed and breakfast.

A principios del año pasado, una ejecutiva de Airbnb desveló en un encuentro con analistas que la compañía contaba en su oferta con cerca de 24.000 habitaciones de hoteles y de unos 180.000 bed & breakfast. En total, algo más de 200.000 anuncios de alojamientos hoteleros. Durante 2018, con ese crecimiento confirmado del 152% por la propia compañía en todo el ejercicio,  Airbnb habría superado ya las 500.000 habitaciones de hotel comercializadas en su plataforma, entre establecimientos boutique, B&B y otros tipos de hoteles.

La actividad de Airbnb no es comparable a la de una cadena hotelera. La plataforma online es un mero intermediario, un comisionista por poner en contacto a los clientes y los alojamientos. Pero con esa oferta de 500.000 habitaciones de alojamientos hoteleros entraría de manera figurada en el top ten de las grandes hoteleras mundiales por número de habitaciones, por detrás sólo de los gigantes como Marriott (1,2 millones de habitaciones), Hilton (900.000 habitaciones), Wyndham (750.000), la china Jin Jiang (unas 700.000) o Accor (unas 650.000). Las tres mayores hoteleras españolas estarían muy lejos de la oferta hotelera de Airbnb, con los cerca 100.000 habitaciones de Meliá, las 60.000 de NH Hotel Group o las 55.000 de Barceló.

Revolución en las tarifas

La apuesta de Airbnb por crecer en el segmento hotelero va en serio. El grupo acaba de cerrar la adquisición de la plataforma de reservas hoteleras de última hora HotelTonight para asentar su nueva estrategia y también ha comprado una participación minoritaria en la pujante hotelera india Oyo.

En paralelo, Airbnb ha confirmado su objetivo de captar más hoteles y más gestores profesionales de pisos turísticos con una revolución en su sistema de tarifas. La plataforma ha decidido imitar a las grandes agencias de viajes online como Booking.com o Expedia y facilitar la gestión de las empresas de alojamiento que utilizan su plataforma para gestionar muchas habitaciones o muchos pisos turísticos.

Desde principios de junio, Airbnb ha eliminado la comisión que cobra a los viajeros y ha subido la comisión que pagan los hoteles y los profesionales. “Esto permite a los anfitriones profesionales que tienen anuncios en múltiples plataformas una mejor gestión de los precios mostrados”, explican desde Airbnb. La comisión que ahora cobra a hoteles y profesionales varía en función del tamaño de su oferta y es pactada de manera individual. Airbnb no desvela la horquilla de la nueva tarifa, pero fuentes del sector la sitúan en el entorno del 20% del importe de la reserva.

Airbnb no ha eliminado la tarifa habitual para los dueños de pisos turísticos no profesionales o los gestores que no utilizan su channel manager. La gran mayoría de los anfitriones en Airbnb seguirán teniendo la doble tarifa, compuesta por la comisión al dueño del piso (del 3% del precio final) y la tarifa que cobra al viajero (de entre el 6 y el 15% en función de la duración de la estancia).