¿Puede ser el agua una inversión rentable?

¿Cuál es el valor de un vaso de agua? ¿Cuánta riqueza se filtra por el sumidero cada vez que nos duchamos? Son pocas las ocasiones en las que, en el mundo civilizado, se piensa en el agua potable como un artículo valioso y menos como una posible inversión. Sin embargo, cuando se si tiene en cuenta su carácter de producto vital, finito y sin un sustituto posible puede comprenderse el valor inherente en cada una de sus gotas.

Un valor que va a más, a tenor del creciente desequilibrio que se produce entre su oferta y su demanda. “Hoy en día, alrededor de cuatro mil millones de personas viven sin un suministro de agua confiable durante al menos un mes del año. Cuando se combina con el hecho de que la población mundial crece actualmente en 200,000 personas todos los días, está claro que, sin acción, el número de personas que enfrentan la escasez de agua aumentará en las próximas décadas”, explica Amanda O’Toole, gerente de cartera en el fondo Axa Framlington Global Thematics.

Cuestiones como el crecimiento de la población mundial, el cambio en los hábitos de consumo o el impacto del cambio de los patrones climáticos resaltan entre aquellas que apuntan a que los problemas de escasez de agua podrían ir a más en los próximos años. “Las Naciones Unidas afirman que la escasez de agua afecta a más del 40% de la población mundial y se prevé que aumente, con más de dos mil millones de personas en riesgo de reducir el acceso al agua para 2050. El cambio climático intensificará los riesgos asociados con la disponibilidad y calidad del agua”, subraya un informe del banco británico Barclays.

Se espera que en los próximos 15 años se inviertan unos 7,5 billones de dólares en infraestructuras de agua en todo el mundo

Estos datos parecen justificar el creciente énfasis que algunos gobiernos y organizaciones están poniendo en la búsqueda de soluciones al problema del suministro de agua. “Se estima que durante los próximos 15 años se gastarán unos 7,5 billones de dólares en infraestructura de agua en todo el mundo. Los escapes de agua constituyen un problema importante en muchas ciudades. En los Estados Unidos se pierde cada día entre un 15 y un 25% del agua por fugas en tuberías y conducciones, mientras que Londres pierde 818 millones de litros al día debido a infraestructuras hídricas obsoletas”, observan los analistas de BNP Paribas.

Las millonarias inversiones pendientes alimentan la expectativa de que las Administraciones requerirán, cada vez más, del respaldo privado para ejecutar las obras pendientes, tras años de parálisis en este sentido -especialmente a partir de la crisis financiera.

Teniendo en cuenta esto cada vez son más las firmas que expresan su confianza en que llenar las carteras de inversión de agua puede ser una opción muy rentable. No se trataría en ningún caso de atesorar agua -o productos derivados que ofrezcan derechos sobre agua- para especular con la misma, sino de apostar por compañías ligadas a las distintas fases del ciclo del agua, cuyo negocio puede verse impulsado por estas presiones para garantizar un flujo sostenible de agua potable para el conjunto de la población.

Ejemplos no faltan para justificar este tipo de inversiones. Compañías como Waste Connections, Fluidra, Thermo Fisher, American Water Works o Xylem acumulan en los últimos cinco años ganancias entre el 365 y 120%, multiplicando en más de 4,5 veces la rentabilidad que han aportado las bolsas mundiales en este periodo. Y las perspectivas es que las firmas del sector sigan disfrutando de notables oportunidades en el futuro más inmediato.

“El crecimiento estructural en la demanda de un recurso escaso, como el agua, debería aumentar su precio, motivando la inversión para elevar la eficiencia con la que consumimos agua en todas las áreas de la economía. Además de esta simple señal económica, la regulación está forzando una mejor gestión del agua en algunas áreas y las expectativas de los consumidores están creando una demanda hacia las marcas que implementan soluciones. Aquellas compañías cuyos bienes y servicios apoyan este cambio hacia una mejor administración del agua se benefician del crecimiento secular en la demanda a largo plazo”, sostiene O’Toole.

La inversión en agua se enmarca en la creciente apuesta por las inversiones temáticas, que buscan sacar provecho de las macrotendencias globales

El planteamiento de la inversión en compañías especializadas en el ciclo del agua se enmarca en la estrategia creciente de las inversiones temáticas, que tratan de sacar provecho de macrotendencias globales. Este tipo de apuestas refuerzan su importancia en un momento como el actual, en el que la desaceleración económica, tras años de fuerte crecimiento -reflejado asimismo en las bolsas– invita a pensar en que el potencial general de subidas es limitado. “En momentos así es cuando resulta más recomendable la búsqueda de tendencias que cuentan con un potencial superior al de la economía general”, indica Jaime Albella, director de ventas para España de Axa IM.

“Nuestra expectativa es que su fuerte crecimiento continuará en los próximos años. El gasto propuesto en desarrollo de infraestructuras relacionadas con el agua es enorme, tanto en el universo desarrollado como en países en vías de desarrollo. Esto debería de dar pie a oportunidades de inversión directa y generar negocio para las empresas cotizadas en las que poder invertir. Además, la creciente brecha entre la demanda y la oferta de agua seguirá impulsando la necesidad de encontrar soluciones más efectivas en todo el mundo y, por ende, una inversión de capital considerable”, defienden en BNP Paribas, donde defienden que este tipo de inversión permite formar carteras con una gran variedad de acciones, diversificación de negocios y ámbitos geográficos.

En el banco galo explican que “con frecuencia se asume que invertir en agua implica un riesgo elevado, con poco margen y que se suele centrar en los servicios públicos. Nada más lejos de la realidad. Los argumentos a favor de la inversión en agua van mucho más allá de los servicios públicos, y engloban un amplio abanico de negocios, como por ejemplo proveedores de infraestructuras hídricas, empresas de depuración de aguas, fabricantes de bombas y tuberías, sistemas de GPS y de filtración, tecnología de reutilización del agua y de desalinización, software de detección de fugas y de medición del caudal, así como negocios relacionados con la conservación del agua”.

Esta visión es compartida por los expertos de Allianz, quienes resaltan que las soluciones denominadas smart water presentan unas perspectivas de futuro dignas de tomar en consideración.

Para los inversores que desean aprovechar este potencial son múltiples, y cada vez más, las vías que se abren. Desde la inversión en alguna de estas empresas especializadas en el desarrollo de soluciones para mejorar la eficiencia en la gestión de los recursos hídricos y el desarrollo de nuevas infraestructuras a la selección de algunos de los múltiples fondos especializados, entre los que se encuentran, entre otros, el Pictet Water, el Parvest Aqua, el Allianz Global Water o el Impax Water Strategy, así como una variedad de fondos cotizados (ETF) que seleccionan este tipo de compañías, como el iShares Global Water o el Lyxor World Water.