Las 12 cosas que no te han contado de Eurovisión

Miki, durante su actuación en Tel Aviv en Eurovisión, 2019.

Madonna: gallos, ‘playback’ y falso directo

La diva del pop Madonna, que actuó el sábado en Tel Aviv en Eurovisión, no cumplió las expectativas. Cobró en torno a un millón de euros por ocho minutos que decepcionaron al gran público. En la interpretación de Like a Prayer desafinó. “Maullaba como una gata”, lamentaron algunos comentaristas oficiales del festival. Además, el single que presentó, Future, fue playback, y la breve entrevista que concedió durante el festival estaba grabada previamente. Fue lo que en el argot televisivo se conoce como ‘falso directo’. Su actuación fue íntegramente financiada por el millonario judío Sylvan Adams.

El alegato feminista que se eliminó en el último momento

La supermodelo Bar Refaeli y la joven presentadora Lucy Ayoub presentaron la gala de Eurovisión para la televisión pública israelí. En los ensayos, el guión incluía un alegato feminista, aplaudiendo la corriente #Metoo, en la que señalaban que el grueso de la organización y del público del festival era masculino, pese a que sobresalía el número de mujeres entre los vencedores del certamen. Finalmente, esta parte del discurso no se emitió.

Miki y su pequeño desliz ante el jurado

Miki ha encantado a los eurofans aunque el resultado no lo haya reflejado. Sin embargo, el cara a cara con los jueces no fue tan bien como cabía esperar. Los expertos de cada país valoran las actuaciones no en la gala del sábado, sino el día previo, durante el ensayo general. En esa ocasión, “Miki estuvo menos atinado. No mal, pero la actuación no fue perfecta y desentonó algunas notas”, aseguran algunos de los miembros de delegaciones que estuvieron presentes.

La conga de las delegaciones al son de ‘La Venda’

Los comentaristas oficiales de varios países de Eurovisión -Italia, Grecia y Portugal- se vinieron arriba durante la actuación de Miki. En el área habilitada para la prensa y demás miembros de las organizaciones, conocida como Delegation Bubble, improvisaron una conga al ritmo de La Venda.

Los niños anarco-pijos islandeses

Hatari, representantes de Islandia, son una banda punk anticapitalista que defiende el bdsm y, sobre el escenario, apoyó la causa palestina mostrando sus banderas, enseña prohibida en el territorio sionista. Sin embargo, sus integrantes son niños bien que se transforman en rebeldes sobre el escenario. Einar Hrafn Stefánsson es el hijo de Stefán Haukur Jóhannesson, el embajador islandés en Londres. Klemens Nikulásson Hannigan es el hijo de Nikulás Hannigan, el jefe de la oficina del área de inversiones del Ministerio de Asuntos Exteriores de Islandia, y de Rán Tryggvadóttir, una abogada que trabaja para el bufete LMB Mandat. El último, Matthías Tryggvi Haraldsson, es el hijo de Haraldur Flosi Tryggvason, el propietario de la citada firma legal.

El premio al peor vestido de la gala ‘goes to…’

El premio Barbara Dex es un galardón otorgado anualmente mediante votación de los fans a los artistas peor vestidos del festival. En 1999, la cantante Lydia quedó en última posición luciendo un vestido diseñado por Ágatha Ruiz de la Prada. La diseñadora se llevó el dudoso reconocimiento por parte de los eurofans. En la recién celebrado edición, el ganador se conocerá el 26 de mayo, pero ya hay quinielas. Sarah McTernan (Irlanda), Paenda (Austria), Tamara Todevska (Macedonia), Ester Peony (Rumanía) y Roko (Croatia) se perfilan como candidatos al galardón.

Las contradicciones de Portugal

El jurado de Portugal no concedió a España ni un solo punto. En contra, el pueblo luso sí aplaudió la canción del representante español, y los comentaristas del país vecino irrumpieron en la cabina de los periodistas españoles durante la interpretación de Miki con gran euforia. Por cierto, la cabina en cuestión se tambaleaba cuando el público enardecía en la Expo de Tel Aviv, recinto donde se celebró el evento. La puesta en escena de La Venda fue uno de esos momentos vibrantes.

Vínculos famili-amorosos entre Noruega, Azerbaiyán e Israel con España

Uno de los presentadores de la gala en Tel Aviv, Assi Azar está casado con un español, Albert Escolà. Entre bambalinas lanzó besos a su suegra Carme. El representante de Azerbaiyán, Chingiz, es un enamorado del flamenco. Tiene un grupo, Las Palmas, que le ha servido para ganarse el apodo en su tierra de ‘el chico español’. En una ocasión participó en el Festival de la Guitarra de Córdoba. Otra de las caras del festival, el rapero Fred Buljo, integrante del grupo que representó a Noruega, es nieto de un onubense de Ayamonte.

Gazavisión, la alternativa palestina

Dos festivales alternativos y contestatarios a Eurovisión se celebraron el mismo día que Eurovisión: Globalvisión, en la ciudad de Haifa, y Gazavisión, en la franja. Denuncia simbólicamente “el apartheid israelí”, dado que los artistas palestinos no pueden formar parte del concurso. El mundo árabe hizo su alegato a la unidad en las redes sociales a través del hashtag #DareToDreamTogether frente al slogan #DareToDream de Eurovisión.

Jornadas de sol a sol en la delegación española

Eurovisión cuesta tres kilos a parte de los miembros de la organización, que duermen una media de 4 horas durante la semana en la que se celebra el evento. Sin apenas tiempo para salir de su burbuja eurovisiva -del hotel al estadio, del estadio al hotel-, el ejemplo por antonomasia es el de Julia Varela, la comentarista para TVE. En más de una semana en Tel Aviv, la joven gallega apenas tuvo un día tres horas para merodear por un mercado. Ni a Jerusalén, a apenas una hora de la ciudad, pudo escaparse enfangada permanentemente en ensayos y guiones.

RNE vuelve al festival tras más de una década

RNE se ha unido este año a la fiesta eurovisiva tras una década sin cobertura. La emisora pública ha vuelto este año a retrasmitir el festival de Eurovisión, tras 11 años al margen. Daniel Galindo condujo un programa especial de 5 horas y media de duración desde Tel Aviv.

El contratiempo de Tony Aguilar

El mediático presentador de la gala de Eurovisión, Tony Aguilar, comentarista por segundo año consecutivo de Eurovisión, sufrió un pequeño contratiempo que le hizo temer por su outfit durante tres días. Su maleta se perdió en algún momento entre el aeropuerto Adolfo Suarez de Madrid y Ben Gurion de Tel Aviv. Finalmente, el equipaje apareció y el célebre dj y comentarista recuperó sus camisetas de La Venda y algunas más.