El Gobierno planeaba encarecer las horas ‘extra’ en trabajos de media jornada antes del registro horario

El Gobierno se planteó abrir la puerta a que las horas 'extra' de empleados a tiempo parcial le salieran más caras a la empresa.

El Gobierno podría haber ido más lejos. Muchas empresas españolas aún se lamentan de la entrada en vigor del decreto que las obliga a mantener un registro diario de la jornada laboral de sus trabajadores, lo que podría aflorar horas extraordinarias que a día de hoy no se abonan ni por las cuales se cotiza a la Seguridad Social (la Inspección no tenía forma de detectarlas sin el registro de jornada).

Sin embargo, el Ejecutivo decidió eliminar de una de las últimas normas aprobadas durante la pasada legislatura elevar el coste de las horas de más que trabajan los empleados a tiempo parcial, lo que podría haber añadido más leña al fuego.

Ahora bien, el Gobierno en funciones de Pedro Sánchez podría volver sobre sus pasos si logra sacar adelante un nuevo Gobierno con los apoyos de Unidas Podemos. Dicho de otro modo, las empresas podrían enfrentarse ahora a un reconocimiento de horas extras sin pagar, y al encarecimiento de otras que, según la normativa, ya deberían estar recontando (la obligación de contabilizar las horas que superan la jornada ordinaria es anterior).

El borrador del decreto

Mientras la norma que incluye el registro de jornada se publicaba el pasado 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer, el Gobierno ya había publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE)  una semana antes el decreto sobre igualdad entre hombres y mujeres, al que se había llegado tras una ruptura bronca de las negociaciones por un desencuentro especialmente entre el Gobierno y los sindicatos.

Pues bien, el borrador de este decreto había incluido un artículo para elevar el coste de las horas llamadas complementarias, las que realizan más allá de la jornada ordinaria los trabajadores a tiempo parcial y que se pagan como una hora más, no como las extraordinarias, que según las legislación deben pagarse al menos como un hora ordinaria.

Dicho borrador señalaba poco antes de que las negociaciones estallaran por los aires que “los trabajadores a tiempo parcial tendrán los mismos derechos que los trabajadores a tiempo completo”, a lo que añadía que “las horas complementarias efectivamente realizadas se retribuirán como extraordinarias, cuando su cuantía fijada sea superior, o como ordinarias, en los restantes casos”.

“Se computarán en las bases de cotización a la Seguridad Social y los periodos de carencia y las bases reguladoras de las prestaciones; a tal efecto, el número y retribución de las horas complementarias realizadas se deberá recoger en el recibo individual de salarios y en los documentos de cotización a la Seguridad Social”, apostillaba.

Sin embargo, en la versión definitiva no se incluyó ese extremo, que no contaba con el visto bueno de la CEOE, como otras cuestiones que el Gobierno sacrificó en aras de lograr de cara a su convalidación final el máximo consenso.

 

La horas complementarias

Recordar que las horas complementarias, pactadas previamente por el trabajador y la empresa, fueron reguladas por el anterior Gobierno del PP en busca de flexibilidad para ajustar el coste de personal a la situación de las empresas dejando el despido como último recurso. Dicha norma determinaba que los trabajadores a tiempo parcial podrían realizar estas horas de más, nunca por encima de la jornada ordinaria, previo acuerdo entre empresa y trabajador, con unos criterios de comunicación previa.

También cabe recordar que el Gobierno de Pedro Sánchez ha pretendido hasta el último momento dar la vuelta a los aspectos que considera más lesivos de la reforma laboral de 2012 e introducir retoques  en el Estatuto de los Trabajadores antes de embarcarse en la elaboración de un nuevo Estatuto de los Trabajadores para el siglo XXI.

Empleo a tiempo parcial… femenino

¿Por qué incluir esta cuestión en un decreto sobre igualdad? Porque el empleo a tiempo parcial afecta especialmente a las mujeres y elevar el coste de las horas adicionales que se realizan en este tipo de contratos es una forma de reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres.

Según fuentes sindicales, se trata de una reivindicación de las centrales que está sobre la mesa desde el anterior Gobierno del PP y que Unidos Podemos incluyó en una proposición de Ley de noviembre de 2018. En dicha iniciativa se planteaba la eliminación de las horas complementarias y el reconocimiento de horas extraordinarias a trabajadores a tiempo parcial. No obstante, la eliminación de los horas complementarias también está en los idearios del PSOE desde al menos 2017.

 

Los sindicatos siguen haciendo suya la propuesta, conscientes de que ahora la correlación de fuerzas es más propicia para las izquierdas. Solo queda esperar si finalmente se forma un Gobierno progresista, en el que el PSOE, en solitario o con el apoyo de Podemos, resucita la posibilidad de encarecer las horas de más que trabajan los empleados a tiempo parcial y que supondrían un nuevo pulso para las empresas.