350.000 euros por hacer presidente de Andalucía a Juanma Moreno

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El PP andaluz ha pagado 50.000 euros de prima a Aleix Sanmartín, el gurú que dirigió la campaña de Juanma Moreno en las autonómicas del 2 de diciembre, por haber conseguido que el candidato se convierta en presidente de la comunidad. Se trata de una prima de éxito incluida en su contrato que se suma a las retribuciones del consultor y de su equipo, una cifra que el PP guarda con celo y que algunas fuentes aseguran que supera los 300.000 euros. El politólogo fue contratado por el partido para evitar la amenaza del sorpasso de Ciudadanos en Andalucía, que aspiraba a superar al PP en las elecciones, como ha ocurrido el 28 de abril, cuando el partido de Albert Rivera ha quedado como segundo más votado tras el PSOE en Andalucía.

Los consultores políticos suelen incluir este tipo de cláusulas en sus contratos, que les recompensan si el resultado es mejor del objetivo marcado inicialmente. En este caso se cumplió la mejor de sus previsiones y el candidato del PP gobierna la comunidad desde el 17 de enero. Al tomar posesión como presidente, el líder del PP-A se convirtió además en el hombre “con más poder en el PP” al dirigir la autonomía más relevante en manos de su partido. Ni siquiera el otro barón popular con más ascendente, el gallego Alberto Núñez Feijóo, llega, por población, extensión del territorio y presupuesto, a las cifras que maneja ahora el sucesor de la socialista Susana Díaz.

Tras la campaña electoral con la que el PP salvó los muebles en Andalucía y gracias a un acuerdo de gobierno con Ciudadanos y otro de investidura con Vox, Moreno pasó de estar desahuciado políticamente a ser el dirigente con más poder real de un partido abierto en canal tras los pobres resultados en las elecciones generales del 28 de abril. El dirigente andaluz, además, había apostado con decisión por  Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias del PP. No obstante, Moreno tuvo manos libres para formar su Ejecutivo y ahora se ha convertido en uno de los barones más destacados del PP y un firme apoyo para Pablo Casado.

El entonces recién nombrado líder del PP asistió a la toma de posesión de Moreno junto a Mariano Rajoy, que eligió al entonces secretario de Estado de Sanidad y Asuntos sociales como presidente del partido en Andalucía en una pugna entre Soraya Sáenz de Santamaría y Dolores de Cospedal, que apostaba para el cargo por el alcalde de Tomares, José Luis Sanz. “Tú lo has querido”, le espetó Rajoy en el congreso del PP andaluz. También les acompañaron en la proclamación de Moreno como jefe del Ejecutivo andaluz su homólogo en la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo; el secretario general del PP, Teodoro García Egea; la entonces presidenta del Congreso, Ana Pastor; la entonces portavoz del PP en el Congreso, Dolors Montserrat, y los presidentes autonómicos de Madrid y Murcia, Ángel Garrido, Fernando López Miras, respectivamente, junto a Rafael Hernando y el ex presidente del PP-A Javier Arenas, entre otros.

El Partido Popular aspiraba a consolidar su posición en Andalucía en los comicios generales como premio a las primeras medidas de regeneración democrática y de bajada de impuestos puestas en marcha por el nuevo Ejecutivo. No fue así. El PP se hundió en las ocho provincias cinco meses después de las autonómicas en las que ya registró una considerable caída. Perdió doce diputados respecto a 2016 y quedó empatado con sólo once escaños con Ciudadanos. Especialmente doloroso resultó el auge de la formación de Albert Rivera en las dos provincias más destacadas, Sevilla y Málaga, bastión tradicional de los populares.

En las próximas elecciones municipales, el PP se juega recuperar su posición como partido hegemónico del centro-derecha en ayuntamientos y diputaciones. En la actualidad, los populares sólo ostentan dos de estas instituciones supranacionales: Málaga y Almería. El resto suponen el último bastión de poder de Susana Díaz con seis diputaciones leales frente al creciente poder de Pedro Sánchez gracias al Gobierno central.

El cordobés Aleix Sanmartín se ha convertido en los últimos años en un prestigioso gurú electoral en Latinoamérica y especialmente en México. El consultor ha trabajado en las campañas presidenciales de Margarita Zavala (México 2018) Tabaré Vázquez (Uruguay, 2014), Andrés Manuel López Obrador (México 2012), José Luis Rodríguez Zapatero (España 2008) y Ricardo Martinelli (Panamá 2013), entre otros. También ha colaborado con diferentes instituciones como los gobiernos de España, México, Panamá, El Salvador, Ciudad de México, Zacatecas, Bogotá, Montevideo y el Ayuntamiento de Nezahualcóyotl, entre otros.

Desde diciembre, una vez terminada la campaña andaluza, Sanmartín ha trabajado en la campaña de Ximo Puig (PSOE) en la Comunidad Valenciana y en la de Fernando López Miras (PP) en Murcia. También está colaborando con la de Guillermo Fernández Vara en Extremadura. Precisamente en esa comunidad, pero de la mano del candidato del PP, José Antonio Monago, se estrenó en un gobierno el gurú electoral de Pedro Sánchez, Iván Redondo.