Sareb ultima la venta de su Socimi a pérdidas por la baja calidad de sus activos

Jaime Echegoyen, presidente de la Sareb.

Sareb encara la recta final de la venta de su Socimi Témpore Properties, en una operación bautizada como Proyecto Yoda. Los fondos TPG, Round Hill Capital y Ares, que integran la terna finalista, tienen de plazo para presentar sus ofertas finales hasta el 22 de abril. Según ha podido saber El Independiente, las cifras que pondrán sobre la mesa estarán por debajo del valor de mercado de los activos que, al cierre de 2018, se situó en 340 millones de euros. Se espera que la operación se cierre en mayo.

La entidad, donde el Estado controla una participación del 45%, se ve obligada a vender a pérdidas puesto que el precio que pagó por los activos que le cedieron en su origen, procedentes de la reestructuración bancaria, fue superior al valor en mercado. Solo subidas adicionales los pondría en beneficios algo que, según los expertos, no tiene visos de producirse. La firma capitaliza 305 millones, por lo que cotiza con descuento sobre el valor de sus activos.

La entidad, donde el Estado controla el 45%, pagó por los activos procedentes de la reestructuración bancaria más de lo que valían en mercado

TPG se perfila como favorito, dado que ya estuvo a punto de adjudicarse a finales del año la Socimi del llamado ‘banco malo’, hasta que el consejo frenó la transacción por falta de transparencia, tal como adelantó este medio.

Sareb y el fondo de inversión americano, accionista de empresas como Spotify, Airbnb, Burger King, Lenovo, Ducati, Saxo Bank y Grohe, cerraban los últimos flecos de la operación cuando los consejeros del ‘banco malo’ decidieron rechazar la oferta inesperadamente. El máximo órgano de representación de la sociedad exigieron el lanzamiento de un proceso de venta ordenado, transparente y con todas las garantías.

La sociedad, en cifras

Témpore Properties cerró 2018 con un resultado negativo de 384.394 euros, un 13% menos que lo previsto en el Documento Informativo de Incorporación al MAB (DIIM). Según las estimaciones de la socimi, Témpore entrará en beneficios en 2020.

La compañía, que a 31 de diciembre de 2018 gestionaba una cartera de 2.249 viviendas residenciales en régimen de alquiler, registró unos ingresos de 7,3 millones, en línea con lo recogido en el Documento de Ampliación Reducida (DAR) publicado con motivo de la ampliación de capital acometida en diciembre. La compañía ha reducido su tasa de morosidad al 4%, frente al 5,5% de cierre de 2017.

Cerró 2018 con pérdidas de 384.394 euros, un 13% menos de lo previsto; previsiblemente entrará en beneficios en 2020

Témpore, sociedad constituida por Sareb en julio de 2017, salió a cotizar al MAB el 3 de abril de 2018 con un valor bruto de sus activos de 175 millones de euros, cifra que se ha duplicado a cierre de año, hasta los 338,9 millones de euros, como consecuencia de la revalorización de un 8% de su cartera original y por la adquisición de 895 viviendas gracias al acuerdo de derecho de primera oferta (ROFO, por sus siglas en inglés) que mantiene con Sareb.

Una vez ejecutada la ampliación de capital correspondiente para la adquisición de esa cartera de vivienda residencial nueva, el valor neto de los activos de Témpore (NAV) alcanzó al cierre de 2018 los 339,1 millones, equivalente a 12,54 euros por acción, y con un crecimiento del 4,7% con respecto al NAV del ejercicio anterior.

Témpore Properties cuenta con una cartera se concentra en un 80% en áreas metropolitanas de grandes capitales y el resto en áreas geográficas con una demanda significativa en el mercado de alquiler, como Valencia, Sevilla, Zaragoza, Málaga o Almería.

La gestión de esta cartera corresponde a Azora, que se encarga directamente de las labores de administración y comercialización de los activos. La sociedad está liderada por el director de alquileres de Sareb, Nicolás Díaz Saldaña. Antes de su llegada a Sareb, Saldaña tuvo a su mando el área internacional de Metrovacesa durante el periodo más complicado de la crisis inmobiliaria.