Revés judicial al Ayuntamiento de Seseña (PP) por favorecer al Pocero en su residencial

El Pocero pidió hace un año seguir siendo agente urbanizador en su residencial de Seseña a pesar de no acometer las obras comprometidas.

Desde que llegara a la alcaldía tras las elecciones de mayo de 2011 hasta la fecha actual, el alcalde de la localidad toledana de Seseña Carlos Velázquez (PP) ha favorecido al polémico constructor Francisco Hernando El Pocero en la macro urbanización residencial El Quiñón (antes llamada Residencial Francisco Hernando) que el promotor impulsara hasta la crisis de 2008. Así lo prueba la abundante documentación judicial y administrativa en manos de El Independiente, entre las que se incluyen dos sentencias de marzo de 2016 y de junio de 2018 contrarias al Consistorio seseñero.

Los fallos, del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Número 1 de Toledo (2016) y del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (2018), tumban sendos recursos del equipo de Gobierno local para mantener al Pocero como agente urbanizador de su residencial de 6.000 viviendas (se proyectaron hasta 13.000, el doble de los 6.000 habitantes que tenía el municipio en 2003). Esto implica una serie de obras que Hernando tenía que haber hecho hace tiempo y no ha realizado: conectar el núcleo urbanizado con la A-4, establecer una red de abastecimientos de depósitos o desviar una línea de alta tensión que no se puede soterrar. El promotor no solo no ha hecho nada, sino que su deuda con Hacienda, que roza ya los 100 millones, le impide acometer cualquier reforma, como adelantó este medio la semana pasada. Así se lo recuerdan los fallos judiciales a la Corporación local.

Hernando ni ha conectado el núcleo con la A-4 ni desviado la línea de alta tensión

En febrero de 2011, El Pocero y su sociedad ONDE 2000 perdieron efímeramente la condición de agente urbanizador. El ayuntamiento, entonces gobernado por Manuel Fuentes (IU), aprobó la incoacion del expediente del PAU El Quiñon, que en la práctica significaba retirar las competencias urbanizadoras al constructor. Según las actas de aquel debate, hace ya más de ocho años, “han sido multitud las quejas recibidas por parte de los vecinos que residen o tienen actividades en la urbanización El Quiñón, en la cual señalan que no se prestan los servicios urbanísticos, en especial el alumbrado público”.

En las elecciones de mayo de 2011 el PP arrasó con el casi el 60% de los votos y arrebató a IU su localidad-emblema en la lucha contra la corrupción urbanística. Los populares arrasaron en El Quilón. El 29 de septiembre de ese año el Pleno de Seseña archivó la incoación del expediente, devolviendo a Francisco Hernando el rol de agente urbanizador de su residencial. Continúa siéndolo a día de hoy.

Propietarios de El Quiñón como Solvia o Altamira litigan contra el promotor desde 2012

Al Pocero, que en 2012 trataba de compensar las pérdidas del negocio inmobiliario buscando fortuna en Guinea Ecuatorial -donde se estrelló y mantiene litigios con el régimen de Obiang- o con aventuras estrambóticas como montar empresas de jets privados, le surgieron nuevos enemigos por el camino. Otros propietarios de El Quiñón (entre los que se encuentran Altamira o Solvia) presentaron un recurso de reposición en enero de 2012. Fue tumbado en Pleno, por lo que los propietarios se constituyeron como asociación y denunciaron por la vía judicial.

Mientras los propietarios litigaban contra el Consistorio por apartar al Pocero, las obras en El Quiñón brillaban (y brillan) por su ausencia. Eran los peores años de la crisis. Hasta que el 28 de marzo de 2016, el Juzgado de lo contencioso-administrativo toledano estimó el recurso de la Asociación de Propietarios del PAU El Quiñón de apartar a Hernando como agente. “La entidad adjudicataria del PAU [ONDE 2000] se halla en proceso concursal”, exponía la sentencia, que enumeraba las obras que faltaban.

En vez de retirarle la condición de agente, el ayuntamiento recurrió ante el TSJ en favor de Hernando

Pero en vez de aplicar el veredicto, el Ayuntamiento de Seseña (en el que gobernaba el PP ya sin mayoría absoluta con el apoyo de dos concejales expulsados de Ciudadanos) decidió recurrir ante el TSJ castellano-manchego en defensa del Pocero. En su fallo del 5 de septiembre de 2018, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha asestó un duro varapalo al equipo de Gobierno, desestimando el recurso: “Resulta evidente que la existencia de una deuda tan elevada con la Agencia Tributaria [cerca de 100 millones de euros] difícilmente puede asegurar que, como agente urbanizador, [El Pocero] se halle en condiciones de finalizar las obras de urbanización”.

El tribunal concede que, “si bien” el ayuntamiento aportó para interponer su recurso “publicaciones del DOCM” [Diario Oficial de Castilla-La Mancha] relativos a la “modificación puntual del plan parcial del PAU” y al “Plan Especial de Infraestructuras” de El Quiñón, “no se acredita sin embargo”, rechaza el TSJ, “que en las actuaciones urbanizadoras haya intervenido el agente urbanizador ONDE 2000 en el actual marco temporal que parece situar el apelante, ni que se hayan concretado los trabajos realizados, ni mucho menos si ha sido aquella [ONDE 2000] la que ha llevado a cabo la subsanación de deficiencias y ejecución de las obras de urbanización”.

Una deuda tan elevada con Hacienda difícilmente asegura que [Hernando] finalice las obras”

Antes de este revés definitivo, el polémico promotor intentó una última maniobra. Hace prácticamente un año, el 16 de abril de 2018, Francisco Hernando solicitó una “cesión de derechos de la condición que ostenta ONDE 2000”, la de agente urbanizador, “a favor de la mercantil Meseta Samargán”, que no es sino otra de las empresas del Pocero.

El Pocero mantiene cargos en cerca de medio centenar de empresas, algunas de ellas sin actividad y perdiendo dinero cada ejercicio. Su nombre se asoció a Seseña por primera vez hace casi 15 años, cuando pretendió triplicar los habitantes del municipio levantando miles de viviendas en un secarral. El Quiñón no llegó a las 13.000 viviendas pero sí se construyeron unas 6.000. Solo se han ido ocupando paulatinamente con la salida de la recesión y el calentamiento del mercado inmobiliario en Madrid, a partir de 2015. El agente urbanizador del macro residencial continúa siendo Francisco Hernando, aunque tiene los días contados en el cargo.