La participación crece con fuerza: sube más de cuatro puntos respecto a 2016

Varias personas ejercen su derecho al voto para las elecciones generales del 28-A en el colegio Ausiàs March de Barcelona.

La participación crece con fuerza en las elecciones generales de este domingo. En concreto, la afluencia a los colegios electorales ha aumentado en casi cuatro puntos en comparación con los últimos comicios, celebrados en 2016.

La participación en la jornada electoral a las 14:00 horas es de un 41,48 %, una cifra casi 4,6 puntos superior a la registrada en las elecciones generales del 26 de junio de 2016, cuando a esta misma hora era de un 36,87 %. Se trata de la segunda cota provisional más alta, sólo superada por la registrada en 1993.

El avance de la participación a las 14.00 horas es especialmente significativo en Cataluña. El  incremento en esta región es de 11 puntos (hasta el 43,52%) en comparación con los anteriores comicios, lo que supone un récord histórico. En Madrid, en comparación, el aumento es muy inferior, ya que ronda el de la media española (4,6 puntos).

Por comunidades, la participación más alta en términos absolutos se ha registrado en la Comunidad Valenciana, donde hoy también se celebran elecciones autonómicas, con un 45,86%, seguida de La Rioja (44,76%) y Aragón (44,65 %).

Son datos oficiales facilitados por el Ministerio del Interior en su página web con una participación correspondiente al 98,84 % de mesas con 98,93 % de electores.  Con esta participación, un total de 14.273.099 personas han votado este domingo hasta las 14:00 horas, frente a las 12.755.38 que lo hicieron hace tres años

Los datos han sido detallados por el secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver, y la subsecretaria del Ministerio del Interior, Isabel Goicoechea. La próxima comparecencia del Gobierno tendrá lugar a las 18.30, para actualizar los datos de participación, a sólo una hora y media del cierre de las mesas (una más en Canarias).

Ante los llamamientos a la movilización de sus votantes que los líderes políticos han hecho durante la campaña electoral, superar el 70% de participación en las elecciones generales de este domingo se presenta como un reto para todas las formaciones políticas.

Y eso porque en las dos últimas convocatorias electorales la participación se quedó muy cerca de ese 70%, con un 69,67 en las elecciones generales de diciembre de 2015 y un 69,84 en las de junio de 2016.

Unas cifras inferiores en todo caso a la media del período democrático, que se sitúa en el 72,8%, con el pico más alto en las elecciones constituyentes de 1977, en las que votó el 78,83 por ciento del electorado.

La cota más baja se dio en los comicios de marzo de 1979, cuando la participación descendió hasta el 68,04 por ciento, llevando la abstención hasta un récord del 31,96%, que nunca ha vuelto a repetirse.

También tienen su peso en los comicios los sufragios de los que, aunque no se quedan en casa, optan por votar en blanco o depositan una papeleta nula, bien por error involuntario o de manera consciente a modo de protesta.

Para el voto en blanco, el CIS ha pronosticado un 2,3% en su barómetro preelectoral del 28-A, si bien el porcentaje real nunca ha llegado a ser tan alto en unas elecciones generales.