El alto cargo de la Junta devolvió el dinero del puticlub simulando dietas y con facturas falsas

Fernando Villén, ex director general de la Faffe, tras declarar en el juzgado en octubre de 2018.

El ex alto cargo de la Junta de Andalucía que pagó más de 32.500 euros en clubes de alterne con las tarjetas de crédito de la fundación pública que dirigía trató de simular que devolvió el importe sacando previamente dinero de la caja del organismo público y justificándolo con facturas falsas, simulando dietas en concepto de desplazamiento y con anticipos sin ningún tipo de explicación.

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil apuntala las evidencias sobre el desvío de fondos cometido presuntamente por Fernando Villén durante su etapa como director gerente de la Fundación Andaluza de Fondo de Formación y Empleo (Faffe), entidad ya extinta de la Administración autonómica dedicada a la organización de cursos de formación e investigada por el Juzgado de Instrucción 6 de Sevilla debido al fraude millonario en la adjudicación de contratos. Esas pesquisas han permitido conocer otras irregularidades económicas cometidas por sus antiguos gestores que se han desgajado de la pieza matriz.

La investigación ha permitido conocer que Villén -principal imputado en la causa- realizó diez pagos con las tarjetas de la Faffe en cinco prostíbulos andaluces (Don Angelo, Top Show Girls, La casita, Sala Delux y Bahía 2) por importe de 32.566 euros en el periodo comprendido entre el 20 de octubre de 2004 y el 23 de marzo de 2010. Cuando declaró ante la juez el pasado 11 de octubre, el investigado vinculó este gasto con la actividad comercial que desarrollaba al frente de la fundación y dijo que se “confundía de tarjeta” a la hora de efectuar el abono pero que “lo devolvía en su momento”.

Según ha podido conocer El Independiente, la UCO ha entregado un atestado al juzgado en el que desmonta esta versión exculpatoria y concluye que Fernando Villén forzó una “salida injustificada de fondos de la caja central de la Faffe” con los que luego trató de aparentar que devolvía el dinero público gastado en diversos puticlubs.

Villén sacó dinero de la fundación que dirigía mediante diversas tretas para reingresar parte de los 32.566 euros que gastó en prostíbulos con la tarjeta del organismo

Tras analizar las cuentas bancarias de la fundación desde 2003 a 2011, los investigadores han descubierto que el imputado puso en marcha un “complejo mecanismo de retorno de los fondos” articulado a través de varías vías con las que logró que en los libros-diarios de la Faffe constaran asientos contables alusivos a la “presunta devolución” mediante ingreso efectivo en la caja central de ocho de los diez pagos bajo sospecha. En los que no consta contablemente el reingreso, la UCO llega a la conclusión de que son gastos que habrían sido financiados “con fondos directamente” de la fundación.

Uno de los mecanismos utilizados por Villén para disponer de dinero con el que luego devolver los pagos realizados en algunos de los prostíbulos -como los llevados a cabo en el sevillano Don Angelo el 20 de octubre y el 22 de diciembre de 2004- fue mediante la simulación de dietas en concepto de desplazamiento, lo que conllevó una “modificación sustancial de la contabilidad”. Junto al gerente, los agentes de la Guardia Civil identifican como “partícipes directos” de esta operativa presuntamente irregular a la directora económico-financiera y a la cajera de la dirección general técnica por figurar como solicitante de dichas dietas.

El 26 de marzo de 2008, Fernando Villén volvió a utilizar la tarjeta de la Faffe para pagar en el club de alterne Don Angelo, que estaba ubicado en las inmediaciones del estadio del Real Betis. En aquella ocasión, el importe total ascendió a 2.000 euros (concretamente 1.500 y 500 euros), constando un asiento contable con fecha de 22 de abril con la supuesta devolución de ese dinero.

Factura “totalmente falsa”

Ocho días después de reingresar teóricamente esos fondos, la UCO ha descubierto que se confeccionó una caja extraordinaria con la finalidad de abonar una factura -fechada el 18 de abril de 2008 y por importe de 2.514,50 euros- en la que figura el concepto “Comida coordinación de proyecto”. Sorprendentemente, 2.000 euros se abonaron en efectivo a través de fondos de la caja central y los 514,50 euros restantes a través del banco.

Escamados por la autenticidad de dicha factura, los agentes citaron a la persona que la había emitido, un empresario de hostelería vecino de Fuentes de Andalucía (Sevilla) que aquel año había sido el adjudicatario del cáterin en la caseta de la UGT en la Feria de Abril. El testigo aseguró en sede policial que “nunca” había facturado a la Faffe y que dicha factura era “totalmente falsa”, averiguándose posteriormente que ésta había sido incluida en la justificación de una subvención nominativa relacionada con actividades en materia de relaciones laborales.

La UCO descubre que sacó 2.500 euros fabricando una factura que ya se había incluido en la justificación de una subvención para relaciones laborales

“Existirían indicios más que suficientes que permitirían inferir que la citada factura podría haber sido confeccionada al objeto de simular una operación comercial inexistente con el fin de justificar la salida de 2.000 euros de la caja central, importe éste que habría sido previamente devuelto a través de su ingreso en la caja (…) y que se correspondería con los gastos efectuados con la tarjeta bancaria asociada a las cuentas de la Faffe en el lupanar anteriormente descrito”, sostiene la Guardia Civil.

Los investigadores sospechan que Villén logró también dinero de la fundación justificando como “gastos de empresa” un anticipo de mil euros que había recibido un año antes para un viaje a Cuba, así como la inclusión de otros gastos bajo el concepto ‘Comida F. Villén’ por importes elevados y sin tiques que lo soporten. La cuantía es similar al de otra devolución por pagos en puticlubs.

La secretaria del ex gerente de la Faffe lo dejó sin coartada cuando prestó declaración como testigo ante la Guardia Civil. La empleada explicó que la mayoría de los restaurantes a los que iba a comer su jefe “tenían un concierto o estaban homologados” por la fundación, con lo que no era necesario que el alto cargo pagase en efectivo. “Eran los propios establecimientos los que se encargaban de enviar las facturas a la Faffe”, detalló.

Cheques sin reflejo en la contabilidad

La UCO ha tratado también de averiguar de dónde salió el dinero con el que devolvió los 14.737 euros que Villén había cargó a la tarjeta de que disponía como director gerente de la Faffe por un gasto realizado el 22 y 23 de marzo de 2010 en el Don Angelo. Los agentes plantean la “hipótesis” de que esa anulación -realizada a través del terminal de punto de venta del prostíbulo- fue posible en parte mediante la emisión de dos cheques con numeración correlativa que sumaban 6.600 euros y que la directora económico-financiera cobró ese mismo día en una sucursal de Caixabank.

Las sospechas se fundamentan en las fechas y en el hecho de que los talones no figuran en la contabilidad de la fundación. También las aviva el testimonio prestado por el chófer de Fernando Villén, que aseguró que “una mañana” su jefe le entregó en su domicilio un sobre “de mediano tamaño” y le pidió que lo llevara al Don Angelo, donde le estaría esperando una persona en la puerta al que tendría que entregárselo.

Mandó al chófer a llevar un sobre al puticlub

El conductor dijo a la Guardia Civil que desconocía el contenido de dicho sobre, pero que imaginaba que sería “dinero”. “Primero, puesto que era extraño ir hasta un club de alterne a entregar un sobre y, segundo, porque en fechas cercanas había llevado a Fernando Villén hasta las proximidades del club de alterne en horario nocturno. En aquel momento pensó que ese sobre contendría dinero para pagar algún tipo de gasto que se produjo en el club Don Angelo”, declaró.

Se da la circunstancia de que la tarjeta de la Faffe con la que se hizo aquel pago -asociada a una cuenta abierta en Unicaja- fue dada de baja telefónicamente por el adjunto a la dirección económico-financiera un día después, alegando primeramente que se había perdido y luego que había sido robada.

Un coche de la Faffe, para uso particular del gerente

La Guardia Civil también ha descubierto que Fernando Villén empleó un coche de la Fundación Andaluza de Fondo de Formación y Empleo (Faffe) para su uso particular durante más de siete años.

El hallazgo se produjo tras tener conocimiento que el organismo público había pagado una multa de 105 euros que le impusieron a Villén el 25 de octubre de 2008 por circular sin haber pasado la ITV del Seat Toledo 1.9 TDI en el plazo reglamentario. Matriculado el 11 de febrero de 1999, el vehículo había pertenecido al Fondo de promoción del empleo del sector naval, absorbido por la Faffe en 2003.

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil interrogó el conductor de Fernando Villén y explicó que el citado coche “quedó estacionado en la puerta del domicilio” del antiguo gerente a raíz de que la Faffe incorporara varios vehículos bajo la modalidad de renting. El alto cargo se quedó “con las llaves y con la documentación”, precisó el chófer.

Desde que dejó de utilizarse en la Faffe en 2004 o 2005, el coche “estuvo a disposición” de Villén, hasta que en 2011 apareció en la delegación gaditana de la fundación y se lo llevó una grúa.