Pedro Sánchez purga a todos sus críticos en las listas y Susana Díaz “toma nota”

Pedro Sánchez, en un mitin en La Coruña.

Sin concesiones. El “nuevo PSOE” de Pedro Sánchez barre cualquier amago de contestación interna en los grupos parlamentarios del Congreso, del Senado y del Parlamento europeo. Tras su derribo como secretario general por parte de los barones en octubre de 2016, el líder socialista ha purgado a los críticos para tener perfectamente controlado al partido en las instituciones.

Después de los problemas sufridos a la hora de votar decisiones controvertidas con los diputados susanistas, y ante la posibilidad de tener que reeditar coaliciones de gobierno delicadas con los independentistas, Pedro Sánchez no quiere asumir riesgos. Con un grupo parlamentario a su medida, el líder socialista se garantiza el respaldo total a cualquier decisión que tome, por peliaguda que resulte.

“Tomo nota”, ha respondido Susana Díaz a su llegada al Comité Federal del PSOE que este domingo aprueba por unanimidad las listas electorales con el voto particular de la federación andaluza. “Nosotros hemos tenido la mano tendida en todo el proceso para hacer compatible las peticiones del federal con la decisión soberana de los militantes. No ha sido posible, tomo nota, y a partir de mañana todos a trabajar y a buscar que tengamos el mejor resultado posible el próximo abril” porque las elecciones generales serán la “antesala del mes de mayo”, ha asegurado. “Vamos a currar como siempre los socialistas andaluces para que el resultado sea el mejor”, ha insistido la baronesa andaluza.

Ferraz ha frenado sin contemplaciones su desafío de intentar situar a Antonio Pradas, uno de los dirigentes que derribaron a Pedro Sánchez, en la lista por Sevilla y sólo ha admitido en las candidaturas a susanistas que se pasan al sanchismo como Juan Carlos Campo (Cádiz), Antonio Gutiérrez Limones (Sevilla) o la independiente Lina Gálvez, ex consejera del Gobierno andaluz (Europa).

La dirección socialista también expulsa del grupo socialista en Bruselas a ex secretarios generales del partido como José Blanco y Elena Valenciano, junto a veteranos como Ramón Jáuregui, que se posicionaron junto a Díaz en las primarias del PSOE. Para Europa ficha Ferraz al politólogo y sociólogo francés Sami Naïr, que ha colaborado con Pedro Sánchez en ocasiones anteriores en calidad de asesor, sobre todo en materia de inmigración, y que irá de número tres en la lista que encabeza Josep Borrell y que tendrá como número dos a Iratxe García, actual portavoz. En la lista también encuentra acomodo el ex secretario de Organización de Sánchez, César Luena.

Durante su intervención en el Comité Federal, Sánchez ha obviado los problemas internos en la elaboración de las listas y ha presumido de encabezar unas “candidaturas llenas de energía, ilusión y esperanza”. “Gracias a la militancia, alma de un partido dispuesto a dar la cara en un momento difícil. Todos nuestros logros y aciertos tienen su firma, su huella”,  ha asegurado, tras las críticas del PSOE andaluz por no respetar las propuestas de listas votadas por las asambleas locales.

En un discurso electoralista, de cara a la sociedad, no a la dirigencia del PSOE reunido en el Comité Federal, Sánchez ha propugnado el proyecto socialista frente a la “España que excluye”, representada por PP, Cs y Vox en su manifestación de la plaza de Colón. Tras la purga en las listas, Sánchez ha defendido la “España de todos”.

El presidente del Gobierno también ha advertido a Albert Rivera, líder de Ciudadanos, que su promesa de no pactar con el PSOE se le volverá en contra. “No va  a haber cordón sanitario que frente la voluntad de este país que quiere avanzar y no retroceder 40 años”, ha anunciado, avisando de que esa medida no sólo veta a dirigentes del PSOE como el propio Sánchez, sino que también solivianta “a los cientos de miles de afiliados y a los millones de españoles que alguna vez han votado al PSOE”. “De nuevo una visión excluyente de la sociedad. Sólo me entiendo con los que piensan como yo”, ha reprochado.

Pedro Sánchez ha cerrado su intervención apelando a la movilización del voto progresista el próximo 28 de abril para evitar que se produzca un resultado similar al de las elecciones andaluzas. “Que nadie se quede en casa; la única oportunidad que tiene la derecha es la abstención. Urnas vacías significar involución, urnas llenas serán progreso”, ha anunciado.