Jeff Bezos acusa a Arabia Saudí de hackear su móvil y filtrar las fotos con su amante

El pasado enero Jeff Bezos tuvo que vivir uno de sus peores momentos personales. El fundador y CEO de Amazon, que además es el hombre más rico del mundo, se divorció justo antes de que se publicaran unas fotografías y mensajes enviados a su amante. El escándalo, publicado por el tabloide National Enquirer, le costó el divorcio de su mujer, MacKenzie, con la que llevaba casado 25 años y con la que había tenido cuatro hijos.

Apenas un par de semanas después de la publicación de esas imágenes que intercambiaba con Laura Sánchez, Bezos publicó en su blog personal en Medium que el tabloide y su matriz, AMI, le habían “extorsionado y chantajeado” para no sacar a la luz el affaire.

Una vez que se publicaron esas informaciones, Bezos encargó a su asesor de seguridad, Gavin de Becker, una completa investigación de cómo se habían conseguido y éste, tras las pesquisas, ha determinado con “un alto grado de confianza” que fue “el gobierno de Arabia Saudí el que tuvo acceso al teléfono” del CEO de Amazon.

De Becker, que ya ha puesto su trabajo a disposición de las autoridades competentes, lleva 22 años trabajando con Bezos y encargándose de su seguridad. Ex agente de la CIA y del FBI, de Becker fue uno de los asesores más importantes de la Administración Reagan antes de pasarse al sector privado.

Medio afín a Trump

El National Enquirer es un medio muy cercano al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y ha sido investigado por la Justicia por ponerse al servicio del republicano para tapar informaciones que podrían haber afectado a su candidatura durante la última campaña presidencial, en la que se hizo con la victoria frente a Hillary Clinton.

Según publicó The New York Times, el tabloide pagó 150.000 dólares, casi 135.000 euros, a una mujer a cambio de que les concediera la exclusiva sobre una supuesta relación que mantuvo con Trump antes de que comenzara la campaña electoral de 2016. Una vez obtuvo la información, la guardaron en un cajón y nunca la publicaron. Días después, el director del Enquirer, David Pecker, fue invitado a una cena en la Casa Blanca.

Desde su llegada a la presidencia Trump ha demostrado en muchas ocasiones su inquina contra Bezos y The Washinton Post, el diario que compró a título personal en el año 2013. El presidente de EEUU ha acusado a este prestigioso medio de convertirse en la voz de un lobby en su contra durante todo su mandato.

La distancia entre ambos aumentó todavía más por la cobertura que hizo el Post del fallecimiento del periodista saudí Jamal Khashoggi, columnista del medio, que fue asesinado y descuartizado dentro del consulado saudí es Estambul, supuestamente a manos de agentes enviados por el régimen de su país natal.