Montero da por perdido el Presupuesto: “No vamos a ceder al chantaje”

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha abierto este martes el debate de totalidad de los Presupuestos de 2019 y, antes de defender las cuentas, ha lanzado sendos mensajes a los grupos de la derecha y los partidos independentistas PDeCAT y ERC, a los que han incluido en el mismo bando de oposición a las cuentas anuales.

En lo que se refiere a los separatistas, ha dicho que, aunque todo apunta a que los Presupuestos no superarán el trámite de vetos, el Gobierno “no va a ceder a ningún chantaje o admitir bajo ningún circunstancia que el derecho de autodeterminación esté en ningún orden del día”. “Ni podemos ni queremos”, ha dicho.

Así se ha defendido ante el Pleno de la cámara baja frente a las seis enmiendas a la totalidad presentadas por los grupos –PP, Ciudadanos, ERC, PDeCAT, Coalición Canaria y Foro Asturias, que suman 185 votos, por encima de la mayoría absoluta–. También UPN ha anunciado su apoyo a la devolución del proyecto presupuestario e incluso Bildu no lo descarta, lo que podría elevar la cifra a 189 votos.

En cambio, el Ejecutivo socialista tiene comprometido el respaldo de Unidos Podemos, PNV, Compromís y Nueva Canarias, además de los 84 escaños del PSOE, que suman un total de 161 votos. Así es que para salvar su proyecto, los socialistas necesitan que los independentistas catalanes rectifiquen, retiren sus enmiendas de totalidad y voten también en contra de tumbar el proyecto.

Esta tarde es el turno de las réplicas antes de la votación de las enmiendas, que tendrá lugar mañana, 13 de febrero.

Un debate sin precedentes desde 1995

El hecho de que todas las quinielas den como perdedor al Gobierno hace que se trate de un debate presupuestario sin precendentes desde 1995, cuando el Gobierno de Felipe González vio devueltos sus Presupuestos al perder el respaldo de los nacionalistas de CiU.

En aquella ocasión, la retirada del apoyo de la formación de Jordi Pujol, ahora PDeCAT, provocó el adelanto de las elecciones generales a marzo de 1996, cita supuso la derrota electoral del PSOE y que dio paso a ocho años de presidencia del PP de José María Aznar, informa Europa Press.