Marcianos, ‘Opportunity’ ha muerto

Rover Opportunity

La NASA lo ha intentado hasta el último momento. Pero en noviembre había quedada sellada su acta de defunción. Quedaba claro que la tormenta que sumió a una porción de Marte en una nube de arena durante meses había sepultado las esperanzas de que el róver Opportunity de exporación del planeta rojo volviese a operar. Sencillamente, esta tarde (hora española), Thomas Zurbuchen ha comparecido –cual Arias Navarro– en el YouTube de la NASA-JPL para hacer el anuncio oficial. Con el matiz de que ya se daba por perdido al róver desde hacía semanas. Ahora, se ha confirmado que no se hará ya nada por una resurrección de un aparato pionero. Se corta la comunicación, desde junio, unidireccional con el robot. “Con profundo cariño y con gratitud, declaramos que su misión ha terminado”, ha señalado con emoción. ‘Oppy’, como se le conocía cariñosamente, ha muerto en el lecho del valle de la Perseverancia de Marte. Literal y metafóricamente.

Silenciado por falta de energía desde el 12 de junio (la tormenta se inició en mayo) debido a una tormenta, el vehículo de exploración, alimentado por energía solar, se vio afectado por la reducción drástica de la radiación del Sol por el polvo en suspensión, limitando la capacidad de sus paneles solares de cargar las baterías que la daban capacidad de movimiento y para que funcionasen sus instrumentos científicos.

“Esta noche (la del 12 al 13 de febrero), haremos nuestros últimos intentos planeados para contactar a Opportunity”, se difundió en la cuenta en Twitter de las misiones rover lanzadas en 2004 por Estados Unidos. “Opportunity se ha ido pero nos ha dejado su legado”, ha señalado el director del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL), Michael Watkins. En rueda de prensa, el director de la NASA, Jim Bridenstine ha definido a Opportunity como “un héroe” a la par que han celebrado sus logros.

Este mensaje –que propone a los seguidores dar mensajes de apoyo al control de la misión– constata que los planes para recuperar contacto con el rover, que se implementaron en septiembre cuando el entorno de Opportunity quedó libre de polvo, han fracasado.

Un intento desesperado en enero

La NASA empezó a transmitir a finales de enero un nuevo conjunto de comandos al róver, en un intento por obligar al robot marciano a ponerse en contacto con la Tierra. Los nuevos comandos abordaban eventos de baja probabilidad que podrían haber ocurrido en el Opportunity y que hubieran impedido la transmisión. O lo que es lo mismo, dejando de lado lo obvio (que los paneles solares de Opportunity hubiesen estado demasiado tiempo sepultado por la arena), contemplar otros escenarios que permitirían pensar en una recuperación de un robot que ha demostrado su dureza en ocasiones anteriores.

Últimas huellas dejadas por Opportunity, capaces de autofotografiar

De las últimas huellas dejadas por Opportunity, y que fue capaz de autofotografiar. En total, recorrió 45,16 km, un récord. NASA

Incluían tres posibles escenarios: que la radio principal de banda X del róver, que utiliza ‘Oppy’ para comunicarse con la Tierra, hubiese fallado; que tanto sus radios de banda X primarios como secundarios han fallado; o que el reloj interno del aparato, que proporciona un marco de tiempo para su cerebro informático, esté desactivado. Una serie de eventos improbables tendrían que haber ocurrido para que cualquiera de estos fallos ocurriese. Pero ni eso. ‘Oppy’ estaba técnicamente muerto.

El rover Opportunity se encuentra en Perseverance Valley, un barranco en el borde del cráter Endeavour, lugar al que llegó tras recorrer casi 50 kilómetros desde su punto de llegada a Marte, hace nada menos que 15 años, cuando su misión no se pensaba prolongar más allá de 90 soles, tres meses terrestres.

Desde el INTA el director del Centro de Astrobiología (CSIC) Miguel Mas Hesse ya había explicado a El Independiente que “no está claro es que tuviera mucho sentido revivirlo. Y ahora que hay gestionar la misión InSight más la Mars 2020, era probable que la NASA lo dejase morir poco a poco”. La mayor tormenta conocida en Marte cubrió de polvo sus paneles solares, “lo cual no es el principal problema. La escasa humedad del planeta hace que otro viento retire ese mismo polvo –a eso se agarran sus padres en California–. La cuestión es que la atmósfera se volvió opaca. El róver se enfría por debajo de límite de funcionamiento y puede tener daños permanentes”, explica Mas Hesse. Eso pese a ser un robot que pasó puntualmente sus exámenes y se comportó mejor que otros más jóvenes en muchos aspectos.

Opportunity nos dejó un retrato tan mágico como escalofriante: Marte fue un día parecido a la Tierra.

Opportunity se posó en Marte en enero de 2004. La NASA lo consideró “una misión pionera” junto con Spirit, para ver cómo se iban a comportar los vehículos no tripulados en aquel mundo hostil. Fue para tres meses pero se adaptó estupendamente a la vida marciana y ha estado activo hasta este 2018. Contactó por última vez con la Tierra el 10 de junio. Tras la tormenta, se puso en modo de bajo consumo. Una especie de hibernación de la que ahora es incapaz de despertar.

Nos regaló la primera panóramica marciana y, sobre todo, nos puso sobre la pista de que en  hay agua y que un día llegó a fluir por su superficie. Opportunity nos dejó un retrato tan mágico como escalofriante: Marte fue un día parecido a la Tierra.

Caja de ciencia dedicada a Opportunity, cuando aún estaba vivito y coleando | Vídeo: M. Viciosa y América Valenzuela