Las mujeres siguen cobrando menos… y ya ni los tópicos lo explican

Una mujer en la vendimia

Combatir la desigualdad entre el salario de hombres y mujeres por un trabajo similar es una causa a la que en los últimos años se han adherido numerosos colectivos, empezando por el político. El último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) pone de relieve no sólo que las distancias persisten, sino la falta de medidas y de sensibilidad hacia las mujeres en materia salarial y el descenso en el poder adquisitivo de las personas por la caída de los salarios.

Según dicho informe, el crecimiento mundial de los salarios en 2017 se situó a su nivel más bajo de la última década, muy por debajo de la franja anterior a la crisis financiera mundial abierta en 2008. El Informe Mundial sobre Salarios 2018/2019, basado en datos de 136 países, constata que en términos reales (ajustados a la inflación) el crecimiento mundial del salario pasó de 2,4 % en 2016 a 1,8 % en 2017.

La OIT calcula las disparidades de remuneración por razón de género de manera innovadora y más precisa: utiliza datos que abarcan unos 70 países y cerca del 80% de los asalariados del mundo. Constata que, a escala mundial, el salario de las mujeres es aproximadamente un 20% inferior al de los hombres.

Los mismos estudios, menor salario

Una de las autoras de ese informe, la especialista en econometría y salarios de la OIT Rosalía Vázquez-Álvarez, denuncia que “en numerosos países, las mujeres tienen un nivel de educación más alto que el de los hombres, pero perciben salarios inferiores aun cuando trabajen en las mismas categorías profesionales”. También explicación tópica se ha quedado ya obsoleta.

En muchos países las mujeres tienen un nivel de educación más alto pero perciben salarios inferiores

En muchos países las mujeres tienen un nivel de educación más alto pero perciben salarios inferiores Anesvad

“Los salarios de las mujeres y de los hombres también tienden a ser inferiores en las empresas y las profesiones con una fuerza de trabajo predominantemente femenina”, añade Vázquez-Álvarez; “por lo tanto, a fin de reducir las disparidades de retribución por razón de género es necesario hacer más para garantizar la igualdad de remuneración entre hombres y mujeres, y para rectificar la infravaloración del trabajo de las mujeres”.

Otro factor con gran peso en estas desigualdades es la maternidad. El informe muestra que las mujeres con hijos generalmente perciben salarios inferiores respecto a las que no los tienen. Esto se achaca a las interrupciones en la carrera profesional, la reducción del horario de trabajo o las empresas que ofrecen salarios más bajos a quienes pretenden conciliar vida profesional y familiar. La OIT considera que una distribución más equitativa de las responsabilidades familiares entre hombres y mujeres en muchos casos permitiría que las mujeres tomasen decisiones profesionales diferentes.

Menor poder adquisitivo

En España el poder adquisitivo del salario medio se ha reducido un 2,3% en los dos últimos dos años, lo que equivale a decir que el asalariado medio tiene, al cabo de un año, 469 euros menos. De media, las mujeres cobraron 4.745 euros anuales menos que los hombres, es decir, un 30% menos, lo que supone casi medio punto porcentual más que un año atrás, según los datos del estudio Brecha salarial y techo de cristal elaborado por los Técnicos de Hacienda (Gestha) con datos de la Agencia Tributaria correspondientes a 2016.

Es la consecuencia de varios factores que caracterizan el mercado laboral español: las mujeres cobran menos y ocupan menos cargos de responsabilidad; hay más mujeres que hombres que no llegan a los 1.000 euros al mes, y la brecha se acentúa a partir de los 16.000 euros, hasta el punto de que el número de mujeres con ingresos entre los 50.000 y los 80.000 euros es la mitad que el de hombres. “Y por si fuera poco, sólo una de cada cinco trabajadores con sueldos de 140.000 euros es mujer”, valora el estudio.

Por comunidades autónomas, Extremadura es en la que más bajos son los sueldos. El salario medio, por ejemplo, es de apenas 19.475 euros brutos al año, tal y como evidencia la Encuesta Anual de Estructural Salarial de 2016 publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Además, y al igual que ocurre en el conjunto de las comunidades autónomas, el sueldo de las mujeres es sensiblemente inferior, y en el caso de las extremeñas se queda en 17.360 euros, con lo que son las únicas de todo el país que tienen un sueldo medio inferior a los 18.000 euros.