Tesla nombra a su nueva presidenta tras la dimisión forzada de Elon Musk

Elon Musk ya tiene sucesor como presidente de Tesla. O, en este caso, sucesora. Robyn Denholm será la nueva presidenta del fabricante de vehículos eléctricos, ocupando así uno de los cargos más importantes de la compañía, tras años en la junta directiva. Se incorporará al puesto a tiempo completo en un plazo de seis meses.

Denholm llegó a Tesla en agosto del año 2014, un trabajo que compatibilizaba con su función de directora financiera en Telstra Corporation, uno de los gigantes de las telecomunicaciones en Australia. Su experiencia en el sector tecnológico, pues trabajó en Juniper Networks o en Sun Microsystems, se combina con su conocimiento del sector automovilístico, ya que fue una de las directivas de Toyota en Australia. De ahí que haya sido la designada para el puesto.

Tesla ha informado de que “para asegurar que la transición sea lo más suave posible, Elon Musk asesorará a Robyn en todo momento, y le brindará el apoyo en lo que necesite para cumplir con su rol”. El propio fundador, y todavía CEO, de Tesla ha asegurado que está “deseando trabajar todavía más cerca de Robyn” con la misión de “convertirnos en una empresa rentable”.

Musk tuvo que dejar el cargo de presidente después de llegar a un acuerdo con la SEC, el regulador bursátil de Wall Street, para esquivar los cargos presentados contra él por el ya famoso tuit en el que aseguraba que sacaría a Tesla de bolsa y pagaría 420 dólares por acción, muy por encima del precio en el que cotizaban ese 7 de agosto.

Ingresos Tesla

La SEC, tras una investigación de más de dos meses, decidió demandar a Musk por difundir argumentos falsos y por llevar a engaño a los inversores y, tras ese acuerdo, Musk tuvo que pagar 20 millones de dólares, casi 18 millones de euros, de su bolsillo.

Desde que Musk y la SEC sellaron el pacto, las acciones de Tesla se han disparado un 35%. En la apertura de la sesión de Wall Street de este jueves, Tesla avanzaban un 2,5% hasta situarse en el entorno de los 357 dólares, con una capitalización que roza los 61.300 millones de dólares, casi 54.000 millones de euros.

Buen momento financiero

Denholm llega a Tesla en un momento dulce para la compañía, que en sus últimos resultados financieros, presentados a finales del pasado mes de octubre, alcanzó la rentabilidad por primera vez en dos años. 

Los 311 millones de dólares, casi 275 millones de euros, que se anotó la compañía en el tercer trimestre del ejercicio fiscal 2018 evitaron unas pérdidas que eran la norma desde el año 2016. Los ingresos, que doblaron las cifras del mismo periodo del año pasado, se dispararon hasta los 6.800 millones de dólares, casi 6.000 millones de euros. “Ha sido un trimestre histórico para Tesla”, aseguró Musk en su conversación con los inversores tras presentar las cuentas.

Coches entregados Tesla

Y no le falta razón. La compañía consiguió aumentar la producción del Model 3, llamado a ser el vehículo que lleve a Tesla a la rentabilidad sostenida, en un 100%, llegando a un punto en el que el problema fue logístico y no de producción, ya que no conseguían entregarlos y se acumulaban en el aparcamiento de la planta de fabricación en Fremont.

En esos tres meses Tesla consiguió entregar, que no fabricar, 83.775 coches, de los que 56.065 fueron Model 3. Al ritmo que salen estos últimos de las tres líneas de producción que tiene Tesla en California, el margen de beneficios para la compañía es del 20%, a la vez que, según informaron, han conseguido reducir en un 30% las horas de trabajo que requiere cada unidad.

Por supuesto, no todo es de color de rosa en Tesla, con una deuda que sigue creciendo y está cada vez más cerca la primera de las fechas en las que tendrán que afrontar pagos por encima de los 1.000 millones de dólares. La nueva presidenta, que hasta ahora era una de las responsables de la auditoría interna de las cuentas, tendrá que cuadrar unos libros que, desde luego, se conoce al detalle.