La instalación de aire acondicionado cae un 30%: “La ola de calor ha llegado tarde”

Aparato de aire acondicionado

Interior de un hogar cualquiera de Madrid, jueves 2 de agosto a las 12 de la mañana. En la calle hace más de 40 grados. En la casa están el propietario y dos técnicos que instalan aparatos japoneses de aire acondicionado.

– Con la que está cayendo irá bien el negocio, ¿no?

– ¿Qué? ¡Pero si está todo el mundo de vacaciones y los que queréis aire esperáis a que llegue la ola de calor y llamáis todos a la vez!

La escena ilustra la situación de un sector singular que en este 2018 no está teniendo su mejor año, a pesar de la recuperación que vive la economía: las empresas consultadas estiman que se ha vendido un 30% menos con relación a 2017. En lo que va de ejercicio las temperaturas han sido sorprendentemente más bajas de lo previsto, habiéndose registrado en junio y julio días más cálidos en el norte de Europa que en Madrid, una comparativa (con la capital de Noruega, Oslo) muy cacareada en redes sociales hace un mes.

La ola de calor se presentó en agosto y los clientes se han abalanzado a la vez

Son precisamente junio y julio meses de mucha actividad en España para los instaladores de aire acondicionado, un negocio que trabaja fundamentalmente con productos japoneses y coreanos. Normalmente el sol aprieta con fuerza ya desde mayo y muchas familias se abalanzan a por los aparatos, como ocurrió en 2017. Pero la ola de calor se presentó casi en agosto, cuando medio país se larga de vacaciones. A la merma del negocio hay que incorporarle un elemento de “saturación”: quienes no se han ido de vacaciones quieren aire acondicionado para refrescar sus hogares, “pero llaman todos y exigen tenerlo de inmediato”, se queja un técnico.

“A diferencia del año pasado, en este 2018 la actividad para los instaladores de aire acondicionado ha comenzado más tarde al haber temperaturas más suaves al final de la primavera y comienzo del verano”, destaca José Cueto, responsable de comunicación de la Confederación Nacional de Asociaciones de Instaladores y Fluidos (Conaif), una de las dos patronales. “Los clientes no han tenido la necesidad de contar con nuestros servicios de instaladores profesionales hasta bien avanzado junio”.

En Murcia, por ejemplo, es difícil hoy encontrar un técnico instalador disponible”

Además de la crisis, Conaif comparte el momento de “colapso” actual de llamadas de clientes y lo explica con un caso: “En Murcia, por ejemplo, ahora mismo es complicado o imposible encontrar un instalador disponible. Nosotros recomendamos a los usuarios que se anticipen a los meses cálidos y contraten antes los servicios de instaladores, tanto si se trata de una instalación nueva como si hay que arreglar un aparato estropeado”.

Las ofertas, al principio del año

“Los primeros meses del año son los mejores para ello porque la demanda de este tipo de servicios disminuye y es más fácil que el usuario encuentre ofertas destacadas”, señala José Cueto.

Con todo, las temperaturas extremas de hasta 46 grados alcanzados durante la ola de calor de inicios de agosto prevén “que estos datos prosperen considerablemente y mejoren la tendencia para el cierre de 2018” augura la directora general de la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización (AFEC), Pilar Budí. “No cabe duda de que cuando hay una ola de calor el incremento de las ventas se nota y mucho, porque la gente, tristemente, espera hasta el último momento”, lamenta.

El futuro del sector es positivo: “Los aparatos de climatización ya son de primera necesidad”

A pesar del verano tardío, la venta de aparatos de aire acondicionado continúa en positivo y con “unas previsiones de futuro bastante buenas” puesto que “España es un país donde el aire acondicionado tiene presente y futuro” ya que, por nuestro clima, “los aparatos de climatización ya no son considerados aparatos de lujo como antes, sino un artículo de primera necesidad en nuestro país” asegura Pilar Budí.

De hecho, si nos remitimos a los datos publicados por la AFEC correspondientes al cierre de 2017, la venta de equipos en el segmento doméstico creció un 17,26% respecto a 2016, registrando un pico de facturación de 358 millones de euros. El sector residencial, es, sin embargo, “más estacional, registrándose los mayores picos en verano”.

Paralelamente, la venta de estos aparatos también anotó buenos resultados en el sector comercial a lo largo de todo el año, hasta crecer un 15,33% y aportar una facturación de 378,3 millones de euros, publica Efe.

500.000 aparatos al año

Se trata de unos datos “más que positivos” si los comparamos con los años de crisis económica anteriores a 2015, una época en la que se registró “un descenso terrible” en las ventas. “El sector se estancó al no haber ningún tipo de obra nueva. Entonces vivíamos de la rehabilitación”, afirma Budí.

El sector, que comercializa una media de 500.000 aparatos anuales en España, mira al futuro con optimismo por su compromiso medioambiental. La comercialización de equipos de bomba de calor, útiles tanto para refrigeración como para calefacción, “son mucho más eficientes, utilizando energía procedente de fuentes renovables” por lo que “cumplen los objetivos de Europa sobre reducción de emisiones contaminantes esperados para el año 2020″, apuntan desde AFEC.