Ada Colau no irá a la Diada: “No me siento llamada a la manifestación”

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha afirmado que no acudirá a la manifestación independentista convocada por las entidades soberanistas con motivo de la Diada porque, aunque es favorable al derecho a decidir, no lo es de la independencia.

En una entrevista este viernes en Rac1 recogida por Europa Press, Colau ha dicho que la manifestación “refuerza la vía unilateral y no me siento llamada a la manifestación” pero ha asegurado que el Ayuntamiento colaborará para que se pueda desarrollar con éxito.

La alcaldesa ha detallado que ha visitado a varios políticos presos como los exconsellers Dolors Bassa y Raül Romeva, el exvicepresidente Oriol Junqueras y el presidente de Òmnium Cultural Jordi Cuixart, con quienes ha mantenido “largas conversaciones” y espera verse pronto con la expresidenta del Parlament Carme Forcadell.

Colau también ha lamentado que en la concentración por el aniversario de los atentados del 17 de agosto la policía requisara pancartas “de un signo político y no de otro” y ha dicho que pedirá explicaciones a la Delegación del Gobierno en Cataluña por esa actuación, con la que ha dicho discrepar totalmente.

Crítica a Ciudadanos

En la entrevista, Colau ha señalado también que no ve necesario hacer “una ocupación masiva” del espacio público con lazos amarillos porque considera que genera conflictos y puede afectar al medio ambiente.

Así, ha opinado que se pueden colocar en balcones o en la ropa, por ejemplo, pero no ve conveniente colocarlos en según qué espacios: “Pediría que se tenga en cuenta el medio ambiente y que llenar un parque o un bosque de plástico no es necesario”.

“El problema es cuando hay algunas partidos que en vez de ayudar a solucionar la situación intentan incendiar y convertirlo en una guerra de símbolos”, como ha apuntado que hace la formación dirigida por Albert Rivera.

La alcaldesa de Barcelona ha subrayado que no es lo mismo colocar un lazo que quitarlo, ya que ha considerado que “sacar el símbolo de otro es una situación de agresión”.