Santamaría y Cospedal desistirán de dar la batalla si se impone en apoyos Feijóo

Saénz de Santamaría y Cospdal el pasado 2 de mayo en la Comunidad de Madrid

Mariano Rajoy hizo este martes una mención especial a dos personas el día de su anunciada despedida de la primera línea política: Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal. Su única vicepresidenta y su secretaria general. A nadie se le escapó la alusión a las dos mujeres cuyos nombres más han sonado en la carrera sucesoria de Rajoy, dos personas con la suficiente trayectoria como para poder aspirar al cargo pero que necesitan de una serie de apoyos que pueden quedarse pequeños al lado de su principal adversario, el gallego Alberto Núñez Feijóo. Desde el PP expresan su convencimiento de que ni una ni la otra darán la batalla si el gallego sale con clara ventaja en esta carrera, como así parece ser.

Creen que la todavía secretaria general del PP “juega más a estar que ser”, esto es, a ejercer influencia sobre el nuevo PP, a tener una posición de fuerza como presidenta territorial, quizá como “baronesa” si gana las elecciones en Castilla-La Mancha. Y eso que cumple dos de las condiciones que el resto de sus compañeros de partido creen que son indispensables a la hora de aspirar a la sucesión, esto es, “haber sido testada electoralmente” con dos triunfos consecutivos en su comunidad aunque descabalgada del poder por un pacto entre Emiliano García Page, y tener “parroquia”, esto es, una territorio propio.

Ni elecciones ni “parroquia”

No cumple Sáenz de Santamaría ninguna de esas dos condiciones. La ex vicepresidenta nunca ha encabezado una lista y carece de poder territorial propio aunque federaciones tan potentes como la andaluza, al frente de la cual se sienta Juan Manuel Moreno, podrían darle su apoyo. Nadie desdeña su experiencia de Gobierno y su excelente tarea como portavoz en el Grupo Parlamentario Popular, aunque el cargo está en manos ahora de Rafa Hernando, muy hecho al papel de oposición pura y dura.

Quizá el principal objetivo de Cospedal sea que Santamaría no llegue a meta en el proceso sucesorio y viceversa. El gran problema es que el triunfo de una u otra abriría un brecha interna en el PP. Por ejemplo, el ex ministro José Manuel García Margallo no ha tenido empacho en decir que hará todo lo posible porque la ex vicepresidenta no sea siquiera portavoz parlamentaria.

Cospedal organizará el congreso del PP y no se descarta que encargue una encuesta para sondear a los aspirantes

Mientras tanto, es Cospedal la que está dirigiendo este proceso hasta la celebración del congreso extraordinario de julio. De regreso a su despacho en la planta séptima de Génova, “es la que decide ahora en el partido y en el Grupo Parlamentario”, afirman fuentes populares. Su proximidad a Rajoy ha quedado de manifiesto en las últimas semanas. Fue ella y no Santamaría, la que compartió el famoso almuerzo maratoniano del pasado jueves por la tarde, mientras se decidía en la Cámara Baja el futuro de los populares. Y fue ella también, junto al resto del comité de dirección del partido, la que estuvo almorzando con Rajoy tras la reunión de la ejecutiva popular de este martes.

El miércoles por la mañana arranca una ofensiva mediática. La entrevistan en Onda Cero, Telecinco, TVE y La Sexta, mientras que el coordinador general popular, Fernando Martínez Maillo, cubre los huecos a los que no llega la “número dos”, RNE y Las Mañanas de Cuatro. Su intención es estar muy activa en este periodo de semi interinidad de Rajoy.

El próximo lunes la Junta Directiva Nacional del PP -máximo órgano del partido entre congresos- convocará el cónclave de julio y el comité organizador del mismo. Aunque este órgano tendrá cierta autonomía, creen que será Cospedal la que tenga voz y voto a la hora de elegir a los responsables de las ponencias y presidente del evento así como la organización de las jornadas. No es descartable que encargue también un sondeo sobre el aspirante con más posibilidades.

Sáenz de Santamaría, ahora diputada rasa, pude estar destinada a encabezar la lista bien al ayuntamiento o a la Comunidad de Madrid, pero su futuro, como el del resto, está en manos de quien se alce con los apoyos en el cónclave veraniego, con un Rajoy que ha desistido intervenir y el que “de haber más de un candidato a la sucesión se preocupará porque ambos estén en igualdad de condiciones, sin inclinarse ni por uno ni por otro”, afirman fuentes próximas al ex presidente del Gobierno, que vive sus últimas semanas como líder del PP y ha puesto el colofón a 37 años de ininterrumpida actividad política.