Marlaska deshace la estructura operativa que Zoido implantó en la Policía y Guardia Civil

Fernando Grande-Marlaska, en uno de sus primeros actos como ministro del Interior.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado este martes su intención de deshacer la estructura operativa en la Policía Nacional y la Guardia Civil creada por su antecesor, Juan Ignacio Zoido (PP), y de recuperar las direcciones adjuntas operativas en ambos cuerpos.

En una entrevista concedida a El programa de Ana Rosa (Telecinco), Grande-Marlaska ha hecho ese apunte sobre sus planes de futuro, decisión que implica una nueva reorganización tras la acometida el pasado año por Zoido tras las continuas polémicas en las que se vio envuelta la cúpula de la Policía en la etapa de Jorge Fernández Díaz.

Con la supresión de la dirección operativa de cada cuerpo, figura implantada en la etapa del socialista Alfredo Pérez Rubalcaba como ministro del Interior, se crearon cuatro jefaturas centrales en la Policía Nacional y cuatro mandos en la Guardia Civil que dependían directamente de los directores generales, que son cargos políticos.

El diseño de la nuestra estructura operativa en los cuerpos policiales es una de las decisiones que acometerá Grande-Marlaska en lo que queda de legislatura. El nuevo titular de Interior ya ha anunciado que respetará el compromiso para la equiparación salarial de las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado alcanzado por su antecesor en el cargo y tendrá que buscar solución al déficit de agentes y definir posiblemente una nueva política penitenciara.

En la entrevista, el ministro también se ha referido a este asunto y ha dejado claro que cada decisión de los presos de ETA se hará de forma individualizada y que los primeros en ser informados serán las víctimas. “No se va a hacer nada por detrás de las asociaciones de víctimas”, ha asegurado.

En cuanto a los presos del procés soberanista catalán, ha insistido en que, aunque la decisión compete a Instituciones Penitenciarias, nunca se traslada a un recluso que se encuentra en situación preventiva sin el visto bueno del juez de instrucción.