Iberdrola se lanza a otras compras en Brasil tras perder la puja por controlar Eletropaulo

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán.

Iberdrola quiere crecer en Brasil, uno de los grandes mercados en que opera el grupo. La eléctrica española acaba de fracasar en su intento de tomar el control de la mayor distribuidora del país, Eletropaulo, que tras una dura puja ha acabado en manos de la italiana Enel, a la sazón propietaria de Endesa. Tras el chasco con esta operación, Iberdrola busca ya otras operaciones de compra en Brasil, según confirman a El Independiente fuentes conocedoras del proceso.

Los planes de la eléctrica –que prefiere no hacer comentarios oficialmente sobre su estrategia de expansión en el país- pasan por reforzarse en el mercado brasileño con la compra de alguna distribuidora (las que poseen las redes) y también sondea oportunidades para integrar alguna comercializadora (las que suministran la luz directamente al cliente).

Diferentes fuentes financieras y del sector energético dan por hecho que Iberdrola participará en la próxima venta por parte del grupo estatal Eletrobras de seis distribuidoras el próximo mes. La compañía subastará sus filiales Amazonas Energía, Boa Vista Energía, Cepisa, Ceal, Ceron y Eletroacre, que tienen red de distribución en diferentes estados amazónicos y del nordeste del país. Una operación que se entiende como el primer paso para la futura privatización del gigante Eletrobras, anunciada por el Gobierno brasileño.

Iberdrola ha convertido Brasil en uno de los pilares de crecimiento. La compañía ya está en el país al frente del nuevo gigante de la energía de Latinoamérica, tras cerrar el año pasado la fusión de las dos eléctricas brasileñas en la que participaba, Elektro y Neoenergia.

Iberdrola es el máximo accionista (con un 52,45%) del nuevo coloso. La unión de las dos eléctricas brasileña era un viejo anhelo de Iberdrola. La compañía española había intentado fusionar Elektro (en la que era socio único) y Neoenergia (en la que tenía un 39% del capital) en repetidas ocasiones desde 2011 con el objetivo de crear un mastodonte con base en Brasil.

Hace unas semanas, Enel ya ganó el pulso a Neoenergia por hacerse con el control de Eletropaulo, la mayor distribuidora de Brasil. La italiana, dueña de Endesa, presentó una oferta un 14% superior para hacerse con la compañía. Enel elevó su oferta hasta los 45,22 reales (unos 10,41 euros) por acción, mientras que la filial de Iberdrola tan solo pudo llevar su propuesta hasta los 39,53 reales (unos 9,1 euros).

Enel deberá desembolsar más de 7.567 millones de reales (unos 1.743 millones de euros) para hacerse con el 100% de las acciones de la compañía, con la condición en la oferta de la aceptación de al menos el 50% de los títulos. Además de la oferta, está previsto que suscriba una ampliación de capital por valor de unos 1.500 millones de reales (unos 345 millones de euros), por lo que el montante total de la operación podría ascender a 9.000 millones de reales (unos 2.073 millones de euros).

Durante la pugna por Eletropaulo, Iberdrola llegó a denunciar a la propia distribuidora por haber anulado un preacuerdo para entrar en el capital de la compañía para luego lanzar una oferta por su totalidad. Eletropaulo rompió el acuerdo con Iberdrola para abrir una subasta ante el interés por presentar su propia oferta de compra.

Además, Iberdrola remitió a la Comisión Europea una queja por la competencia desleal desarrollada por Enel, que se estaría beneficiando de la presencia en su accionariado del Estado italiano para acceder a crédito y financiación en condiciones mejores y con ello poder realizar operaciones sin lógica de mercado.