El ministro intenta convencer a una ex alto cargo de Rubalcaba como ‘número dos’ de Interior

Pilar Gallego Berruezo

Fernando Grande-Marlaska intenta convencer a una ex alto cargo a la que el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba llevó al Ministerio del Interior para confiarle la Secretaría de Estado de Seguridad, el número dos en el organigrama del departamento. El nuevo titular pretende llevar el nombramiento de la persona que asumirá esta responsabilidad al Consejo de Ministros que se celebrará este viernes, momento hasta el que permanecerá en el cargo José Antonio Nieto (PP).

Se trata de Pilar Gallego Berruezo (León, 1959), una funcionaria de carrera correspondiente al cuerpo técnico superior de la Administración de la Seguridad Social que presta su servicio en el Ministerio de Trabajo y que ha desempeñado diversos cargos públicos. Entre otros, fue subdelegada del Gobierno en Madrid desde 2004 a 2007, cuando cesó para presentarse como número dos en la lista del PSOE al Consistorio madrileño -liderada por Miguel Sebastián, posteriormente ministro de Industria, Turismo y Comercio- en las elecciones municipales celebradas aquel año.

Grande-Marlaska ha pensado en Gallego por su experiencia en Interior, adonde llegó de la mano de Pérez Rubalcaba en abril de 2008 como directora general de Protección Civil y Emergencias. En julio de 2011, con Antonio Camacho ya como ministro, promocionó a la Subsecretaría del Interior después de que Justo Zambrana hubiera sido nombrado secretario de Estado de Seguridad. Fue una etapa muy breve, puesto que en las elecciones generales celebradas el 20 de noviembre de 2011 ganó el PP y en diciembre de ese año empezó a gobernar Mariano Rajoy.

La especulación sobre el posible nombramiento de Pilar Gallego -ex esposa de José Antonio Alonso, portavoz del PSOE en el Congreso y ex ministro del Interior y Defensa fallecido en febrero de 2017- surgió el pasado jueves, tras asistir a la toma de posesión de Fernando Grande-Marlaska como ministro del Interior junto a Alfredo Pérez Rubalcaba y Justo Zambrana en representación del último equipo del gobierno socialista que dirigió Interior. “Había que arropar al nuevo ministro y saludarle. Faltó Antonio Camacho, que no pudo venir porque estaba en una reunión”, ha declarado.

Pilar Gallego, ex subdelegada del Gobierno en Madrid, es funcionaria del cuerpo técnico superior de la Administración de la Seguridad Social

En sendas conversaciones telefónicas con El Independiente en los últimos tres días, la funcionaria asegura que existe “cero por ciento” de probabilidades de que sea la nueva secretaria de Estado y atribuye a un “rumor fácil” que se le relacione con este cargo. “Estoy en otra etapa de mi vida. Ni yo he llamado a nadie ni nadie me ha llamado a mí con esa propuesta”, expone Gallego. Y añade: “No he hablado con el ministro, pero si lo hubiera hecho tampoco se lo diría a usted”.

Frente a esta versión, otras fuentes consultadas por este diario aseguran que Grande-Marlaska quiere incorporarla a su equipo y que trata de vencer su resistencia para que acepte el cargo, retribuido con más de 110.000 euros. En su caso, los ingresos serían mayores al acumular más de diez trienios como funcionaria.

El nuevo titular de Interior, que desde hace casi cinco años ocupaba una vocalía en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), tiene que montar ahora el equipo que le acompañará en su nuevo cometido. De momento, tan sólo ha podido nombrar a su director de gabinete: Rafael Pérez Ruiz, perteneciente a la carrera judicial desde junio de 2009 -fue concretamente el número 99 de los 127 profesionales que integraron su promoción- y que ejercía como jefe de Sección de Planta y Oficina Judicial del Servicio de Personal Judicial del CGPJ desde finales de 2016.

Uno de los pilares clave del Ministerio del Interior es sin duda la Secretaría de Estado de Seguridad, que ejerce el mando de la Policía Nacional y la Guardia civil y encargado de coordinar las actuaciones en materia de crimen organizado, terrorismo, trata de seres humanos, tráfico de drogas, blanqueo de capitales relacionado con dicho tráfico y delitos conexos. También dependen de este puesto la dirección de las competencias de Interior en materia de Administración Penitenciaria, el Sistema Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas y las políticas de ciberseguridad, entre otras responsabilidades.