El filósofo Michael J. Sandel, Premio Princesa de Ciencias Sociales 2018

Michael J. Sandel

El filósofo estadounidense Michael J. Sandel ha sido galardonado en Oviedo con el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2018 al que optaban 34 candidaturas de 16 nacionalidades. Sandel (Minneapolis, 1953) es profesor de filosofía política en la Universidad de Harvard, donde ha impartido durante décadas el curso Justicia, en el que se matriculaban más de un millar de alumnos para convertirlo en el programa con mayor número de estudiantes de la historia de la institución académica.

El año pasado el galardón recayó en la pensadora británica Karen Armstrong, especializada en el estudio comparativo de las religiones, y antes lo recibieron, entre otros, la economista francesa Esther Duflo, el hispanista francés Joseph Pérez, la socióloga holandesa Saskia Sassen, la filósofa estadounidense Martha Nussbaum o el psicólogo Howard Gardner, también estadounidense.

Su curso de ‘Justicia’ en Harvard es el programa con mayor número de matriculados de la historia de la institución

El Premio de Ciencias Sociales no cayó en ninguna mujer entre 1981 y 2006, cuando fue concedido a la ex presidenta de Irlanda, Mary Robinson, y en las 11 ediciones posteriores fue concedido a cinco, las tres últimas de manera consecutiva.

Este ha sido el sexto premio en fallarse en esta XXVIII edición de los galardones tras los concedidos a Martin Scorsese (Artes), Alma Guillermoprieto (Comunicación y Humanidades), Amref Health África (Cooperación Internacional), Reinhold Messner y Krzysztof Wielicki (Deportes) y Fred Vargas (Letras).

Proyectar la obra

Según declaró al inicio de la reunión del tribunal el politólogo, filósofo y sociólogo francés Sami Naïr, el de Ciencias Sociales “no es un premio científico ‘duro’ en sentido clásico” y debe dar la posibilidad al galardonado de “proyectar su obra”.

Por su parte, la catedrática de Ética y Filosofía Política y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas Adela Cortina incidió en que los Premios Princesa buscan que sus galardonados “hayan dado algún rasgo de entrega o que su vida tenga algo que ver con el compromiso social”.

Cortina aseguró que defendería aquellas candidaturas que constituyan ejemplos de ética, una virtud “de la que cada vez se habla más en la calle” ante el descontento social existente y que, a su juicio, es “como el oxígeno, que cuando no lo tenemos y empezamos a dejar de respirar, vemos que es necesaria”.

Este premio debe dar la posibilidad al galardonado de “proyectar su obra”

“La gente reclama ética y hay que hacer caso porque necesitamos una remoralización que saque a la luz valores como la honestidad, la probidad, la limpieza, la transparencia, la libertad o la igualdad, ponerlos sobre el tapete y luchar por ellos”, ha añadido.

A juicio del catedrático de Economía y presidente de Analistas Financieros Internacionales (AFI), Emilio Ontiveros, una de las virtudes del galardón es que aglutina distintas áreas de conocimiento y, para un economista como él, constituye también “una vía de aprendizaje” al poder escuchar al resto de miembros del jurado procedentes de ámbitos como la Historia o la Filosofía.

Los ocho Premios Princesa de Asturias están dotados con la reproducción de una escultura diseñada por Joan Miró, 50.000 euros, un diploma y una insignia acreditativa.